Economistas e inspectores de Hacienda aseguran que otra economía es posible

Economistas e inspectores de Hacienda aseguran que otra economía es posible
El centro municipal Julián Sánchez El Charro ha acogido este sábado la presentación de las propuestas del colectivo Attac, formado por economistas, profesores e inspectores de Hacienda, entre otros expertos, quienes aseguran que otra economía es posible. En el acto han intervenido Agustín Turiel, inspector de Hacienda del Estado y profesor de Derecho Tributario de la Universidad de León; Óscar Carpintero, doctor en Economía y profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid; Daniel Vila Garda, economista y socio fundador de Attac España; y Carlos Sánchez Mato, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense.
 
"Durante las últimas décadas, hemos asistido al triunfo  de un determinado modelo político, económico y social, el neoliberalismo, que ha situado en los puestos de mando del gobierno de la práctica totalidad de los Estados del mundo, a los poderes económicos. Todo se ha sometido a los dictados de una economía basada en la explotación sin control de personas y recursos naturales, en el desprecio a la imposición de cualquier regla que limite la ambición de esos poderes económicos, a la primacía, en definitiva, del “todo vale” en la consecución de unos beneficios exclusivamente económicos en favor, no de la sociedad, sino de unos pocos", explican desde Attac.

Por eso, "arrastrados por ese modelo destructivo, nos encontramos hoy en plena crisis mundial: una crisis que es global y sistémica. Es global porque, fruto de una idea de globalización equivocada, los problemas, inequidades y  sufrimientos de unos, se trasladan inmediatamente a los demás, con mayor virulencia  a los sectores más desfavorecidos. Es sistémica, porque afecta no sólo a uno o pocos elementos de la economía -como algunos  pretenden hacernos ver (crisis financiera)- sino al modelo económico, social y ecológico en su conjunto. Las soluciones no vendrán, esta vez, con un arreglo parcial, un parcheo del sistema económico: vendrán por la superación de ese sistema y la instauración de otro más justo y sostenible. De nosotros depende hacerlo posible".

 
Propuestas

A juicio de estos expertos, el primer paso debe ser la unidad: la negación del concepto de sociedad civil o su reducción a una mera suma de individuos, de individualidades, predicada por el neoliberalismo, debe desaparecer. "Necesitamos estar unidos:  concebir la sociedad y  reivindicar lo colectivo, como  una necesidad para  evitar ser destruidos como individuos. Por encima de los aspectos peculiares de cada persona debemos de anteponer “lo común”; los rasgos propios de cada uno nos definen, pero no nos diferencian de los demás".

 
El segundo paso sería la aceptación de la inviabilidad del modelo de desarrollo económico actual en el corto y medio plazo. "Esta inviabilidad radica, por una parte, en la desigual distribución de la riqueza, y por otra en los límites físicos de los recursos naturales, que ya estamos alcanzando en esta misma década. Es preciso poner de manifiesto que la continuidad de este modelo de crecimiento, basado en el aumento del consumo de recursos naturales, es imposible. El cambio de modelo no sólo es deseable; además es inevitable", añaden.

El tercer paso se refiere a la resistencia. "Los poderes económicos y su ideología -el neoliberalismo- lejos de reconocer la paternidad de una crisis que ellos mismos han provocado, admitiendo en consecuencia su retirada del cuadro de mandos de la sociedad, continúan anclados al poder, aplicando las mismas recetas con las que llevan años construyendo una sociedad  injusta y desigual; recetas que en estos momentos de crisis resultan aún más dolorosas si cabe. Por eso tenemos que oponernos a sus intentos de destrucción del Estado de Bienestar; de privatización de la parte del Sector Público que les interesa  y degradación de la parte que no les conviene; de recortes en derechos sociales que han costado años y vidas conseguir… Es nuestra obligación moral resistir sus ataques contra el corazón de la Sociedad y, sobre todo, de sus elementos más desfavorecidos", continúa Attac.

Pero, además, consideran hay que pasar a la acción: proponer alternativas, realizar acciones, trabajar para volver a situar a la persona, al ser humano como colectivo como centro de la actividad económica, de donde ha sido desplazado por un conglomerado de intereses  y empresas que, a la postre,  representan el capital en su versión más monstruosa, el capital financiero. "Es preciso, también, integrar al ser humano y todas sus actividades económicas en el equilibrio de la biosfera. La gente primero; el medio ambiente primero; el planeta Tierra primero; la cultura primero; las tradiciones primero; los pueblos, familias, costumbres… casi cualquier cosa debería tener prioridad ante los poderes económicos, el capitalismo productivo, el capitalismo financiero,  mercados,  activos financieros,  movimientos de capitales… Es una cuestión de justicia, de equidad, pero también de supervivencia:  el actual modelo económico está deteriorando los recursos naturales sobre los que se sustenta, no sólo la vida de otras especies animales y vegetales, sino también la propia vida humana y el desarrollo económico y social", concluyen.

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