"Hay que acabar con las casas viejas y arreglar los solares en Chamberí"

"Hay que acabar con las casas viejas y arreglar los solares en Chamberí"

SALAMANCA24HORAS continúa este domingo su serie dominical en la que muestra las principales necesidades de los barrios de la ciudad contadas por sus propios vecinos. Hoy el protagonismo recae sobre Juan María Martín, vecino del barrio de Chamberí desde hace casi una veintena de años. Y así lo recuerda para este diario contando las vivencias en su barrio desde que se llegara en el año 1996.

En el extrarradio de la ciudad de Salamanca se asienta una barriada de gente humilde: Chamberí. Una zona de la ciudad que, en su día, gozó de relevancia por ser el lugar donde se concentraba gran parte de la actividad comercial mediante ferias y mercados, con gran importancia también del sector ganadero, durante los primeros años del siglo XX. Ello motivó que parte de la población se asentara en el barrio. Un barrio que, poco a poco, fue creciendo y tomando forma por la construcción de pequeñas casas y viviendas que dieron cobijo a la clase social media-baja de Salamanca, humilde y trabajadora.

El crecimiento de Chamberí fue tal que, al tiempo, quedó unido con otro barrio: el conocido como barrio de Las Alambres. Al igual que el mismo caso, se asentaba gente de la clase social media-baja e inmigrantes que llegaban a la ciudad provenientes del medio rural en busca de un empleo con el que poderse ganar el pan haciendo el barrio ellos mismos. Hoy día, en este barrio también se asienta parte de la comunidad gitana de la ciudad. Por otra parte, y quizás por estar al otro lado del río y estar alejado del centro de la capital del Tormes, su desarrollo ha sido menor que el de otros y ha quedado encasillado como un barrio marginal.

De hecho, esto último es uno de los grandes problemas con los que cuenta Chamberí según Martín. “Le pediría al alcalde que, si fuera capaz, acabara de una vez con todas las casas viejas que hay en el barrio y que por lo menos arreglara los solares. Cada vez hay más familias gitanas en esas casas y habría que hacer lo posible para que dejáramos de ser un barrio marginal. Me gustaría ver que, donde hoy hay casas viejas, haya otras nuevas o algún parque para los niños en algunos de los solares porque solo tenemos uno”.

Sin embargo, no cree que la seguridad sea una gran necesidad para el barrio pese a la convivencia entre familias gitanas, payos y ‘mercheros’. “Personalmente no he tenido problemas de convivencia con nadie. Tengo unos vecinos de los que no puedo hablar mal de ellos porque, como digo, no he tenido ningún problema. La gente que vive fuera del barrio habla más que de lo que verdaderamente allí pasa”, asegura. Por otro lado, Juan María Martín reclama también al Ayuntamiento más servicios aunque los principales están cubiertos. Así las cosas, remarca las buenas comunicaciones por autobús urbano, a través de las líneas 5 y 8, o la cercanía con el centro de salud.

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