Hombre conservador de más de 40 años, perfil del nuevo inversor

Hombre conservador de más de 40 años, perfil del nuevo inversor

Una manera de ‘jugar en bolsa’ con menos riesgo trae consigo jugadores más conservadores. En los últimos tres años ha habido un gran crecimiento de perfil conservador que se han visto forzados a invertir para sacar mayor rentabilidad a su liquidez. Matrimonios de más de 40 años con un dinero ahorrado que deciden sacarlo de su depósito donde el crecimiento sería escaso pero seguro para meterlo en un fondo de inversión en el que la rentabilidad pudiera ser mayor pero también menor.

Estos son los nuevos inversores con una visión a medio o largo plazo. El único objetivo es tener los ahorros de una manera en cierto modo seguros y no arriesgarlos en demasía. Esto ocurre más aún en Castilla y León, región en la que la confianza en la inversión retrocedió a finales de 2015 en 3,2 puntos para situarse, de nuevo, en cifras negativas y a niveles de hace tres años, en plena crisis bursátil. Esta encuesta, de JP Morgan, se realizó a casi 1.500 personas en España de más de 30 años y que son consumidores de productos de ahorro e inversión.

La misma encuesta, además, refleja que la intención de los españoles es seguir invirtiendo durante este 2016 en activos a largo plazo frente a depósitos, libretas de ahorro u otro tipo de acciones, tal y como ya opinaba el director de la sucursal de Renta 4 en Salamanca, Antonio Francisco López Lobo. El indicador señala que las inversiones en fondos de renta variable o fija así como el planes de pensiones suponen ya el 21% del total, un 4% más que en el pasado año.

La especulación, cosa de jóvenes

A medida que aumentan las personas de media edad que se deciden a entrar en un fondo de inversión para rentabilizar su dinero a medio o largo plazo, los jóvenes se deciden por el dinero aquí y ahora. Y es que para esto es necesario estudiar el mercado al momento por lo que se necesita tiempo. Sin embargo, todavía no se ha incrustado de manera definitiva en la juventud, que miran la bolsa como algo, de momento, extraño.

La especulación se está produciendo sobre todo a través de productos derivados como pueden ser los futuros, las opciones y los contratos por diferencias (CFD). Este último es el que más se está llevando a cabo y permiten obtener beneficios con los movimientos en el precio de los valores sin necesidad de tener en propiedad el activo subyacente. Permiten invertir al alza o a la baja, obteniendo como beneficio o pérdida la diferencia entre el precio activo en el momento de apertura y cierre de la posición por lo que estos productos permiten obtener beneficios con las caídas del mercado.

Sin embargo, los CFD’s, al igual que otros productos especulativos, es apalancado, lo que significa que se puede operar con menos capital del necesario para realizar la misma operación en bolsa. Esto conlleva un riesgo superior que puede multiplicar las ganancias pero también las pérdidas. Además, también se puede operar en bolsa sin necesidad de especular. Se trataría de comprar acciones a medio y largo plazo, algo que siguen haciendo los que ya venían haciéndolo antes de la crisis. 

 

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