Álvaro y Fran Acera, un ejemplo en la lucha por un mundo sin barreras

Álvaro y Fran Acera, un ejemplo en la lucha por un mundo sin barreras

Los dos hermanos están utilizando las redes sociales para poner como ejemplo todos los impedimentos arquitectónicos que se encuentra alguien con necesidades especiales de accesibilidad. Sus publicaciones en Facebook, con el hashtag #porunmundosinbarreras, cada vez tiene más repercusión

Álvaro y Francisco nacieron hace 23 años en Salamanca. Hermanos mellizos, Fran tuvo una serie de dificultades en el parto y desde entonces sufre parálisis cerebral.

Álvaro siempre ha estado al lado de su hermano, al que considera un ejemplo, y le ha ayudado en todo lo posible. Pero hace unos meses, se cansó de que Fran se encontrase continuamente barreras arquitectónicas en su propia ciudad. Unas dificultades que puede sortear, a duras penas, con la ayuda de los demás, pero que también afectan a todas las personas con necesidades especiales de accesibilidad.

Por ello, Álvaro decidió iniciar una campaña de concienciación y reclamación por las redes sociales, concretamente Facebook. Con Fran como protagonista, los hermanos decidieron fotografiar todos aquellos problemas que se encontraban en el día a día de cualquier persona con movilidad reducida. Y decidieron llamar a ese proyecto #porunmundosinbarreras.

Así, el pasado 8 de octubre, los hermanos decidieron no esperar más, y mostrar que Salamanca sigue sin ser una ciudad totalmente accesible. En la primera publicación, compartida ya por más de 290 personas, se explicaba que una persona en silla de ruedas no podría acceder al pulsador para poder parar el semáforo y cruzar el paso de cebra.

Álvaro siguió subiendo este tipo de ‘fotodenuncias’ a Facebook y su última publicación fue compartida por más de 1.200 personas. Pero su mensaje no se queda simplemente en las barreras arquitectónicas que se pueda encontrar por la calle. El mensaje que quiere mandar a la sociedad es que las personas con discapacidad y sus familias se encuentran problemas de todo tipo en el día a día, algo que espera que se corrija pronto.

Álvaro Acera cuenta a SALAMANCA24HORAS que es consciente de que queda mucho por hacer, pero que se está empezando a conseguir la visibilidad necesaria para lograr una concienciación de toda la sociedad y que, en un futuro muy próximo, la gente con necesidades especiales no se tenga que sentir discriminada.

­-¿Cómo se te ocurrió iniciar el proyecto #porunmundosinbarreras?

-#porunmundosinbarreras es algo que llevábamos hablando tiempo Fran y yo, que teníamos que subir fotos sobre barreras arquitectónicas que nos encontramos en Salamanca. Porque nos hemos encontrado muchas veces problemas, y así darle visibilidad a la gente para que tomase conciencia.

-¿Y cuándo decides empezarlo?

-Un día que íbamos por la avenida Salamanca surgió la cuestión que al ir a darle al botón para cruzar el semáforo, Fran no podía darle solo. Tenía que darle alguien que no fuera en silla de ruedas, porque no entraba. Y le dije: ¡Oye, espera, que te voy a hacer una foto y lo vamos a empezar! Porque siempre lo íbamos dejando.

-Y rápidamente se hace viral.

-Vimos que al subirlo (en Facebook) tenía una acogida enorme. Mucha gente lo compartió, y decidimos seguir haciendo fotos y vídeos de sitios que solemos transitar y que sabemos cómo están. Ese fue el punto de inicio para comenzar el proyecto.

-Subes una por semana

-Sí, más o menos. Intento subir una por semana, pero a lo mejor tardo un poco más porque no coincido con Fran siempre, depende de cómo tengamos los horarios. La primera la hicimos y luego estuvimos una semana en la que no coincidimos. Pero después hicimos varias fotos, para tenerlas por si volvía a pasar.

-¿Por qué no las publicas de manera más continuada?

-Porque con la primera vimos que hasta el cuarto o quinto día la gente lo seguía compartiendo. Y por no agobiar a la gente y que no se monten las publicaciones. Pero también depende de si la gente sigue compartiendo, esperamos un poco más o no.

-Cada vez alcanzáis a más gente. La última publicación ya ha sido compartida por más de 1.000 personas.

-Sí, ya ha llegado a las 1.200. Eso quiere decir que la gente está muy ilusionada con el proyecto y, sobre todo, que está comprometida con un problema que es claro en la sociedad actual. Y bueno, eso sí que ayuda, el ver que cada vez la gente le da un apoyo mayor… En la tercera pensé que a ver si llegábamos a las 400 personas, y lo superamos. Y en esta última esperaba 500 y mira, lo hemos doblado y seguimos subiendo.

-¿Y cómo os sentís con esa aceptación?

-Muy contentos por el apoyo de la gente, porque se están dando cuenta de un problema que si yo no lo hubiera visualizado por mi hermano, yo no me doy cuenta.

-¿Es Salamanca una ciudad accesible?

-Salamanca, ahora mismo, está empezando a trabajar en la accesibilidad. Lo que más me molesta es que en 2017 estemos así, porque hace 10 años había ciudades que ya tenían las cosas adaptadas. Y Salamanca estaba en otro mundo. Ahora mismo está empezando a tener una conciencia clara de que hay que eliminarlas. Hasta ahora no había una intención clara. El Ayuntamiento ha creado una comisión donde también participan asociaciones, y eso ayuda. Porque muchas veces las personas que viven el problema son las que mejor te pueden aconsejar y decir dónde está la barrera.

-¿Pero cómo le haces ver esto a la gente?

-Lo que quería hacer ver a la gente es que en el año 2017 no podemos seguir así. Porque ciudades de tamaño similar a Salamanca, incluso con dificultades geográficas con las que no cuenta Salamanca, están mejor adaptadas que nuestra ciudad.

-¿Tan mal está la situación?

-Ahora estamos tratando lo público. Pero es que desde hace un tiempo están obligando a las farmacias a estar adaptadas, por ejemplo. Pero es que hasta no hace mucho tiempo, algo tan básico como ir a una farmacia era una locura. Y hay algunas que todavía están terminando de adaptarse. Lo más básico no se estaba haciendo.

-¿Cómo está llevando el proyecto Fran?

-A Fran siempre le ha gustado siempre el tema de las redes sociales y las fotos. Así que se llevó una alegría cuando en la primera publicación tanta gente lo compartía y en su colegio le decían que qué chulo era lo que estaba haciendo con su hermano. Él estaba muy contento. Y ahora, como ha ido a más, está muy preocupado por ver cuántas personas lo han compartido, me pregunta todo el rato. Y está muy contento con eso, sabiendo que la gente está comprometida.

-¿Hay un segundo paso para lograr más visibilización de #porunmundosinbarreras?

-La cuestión es que esperemos que el proyecto, con el simple hecho de las imágenes, la gente se vaya dando cuenta y que a nivel institucional se tomen medidas. Que empecemos a ver que realmente hay un cambio, que realmente se eliminan las barreras en un corto período de tiempo. Porque todo el mundo dice que se van a eliminar. ¿Pero cuándo, ahora o dentro de dos años? Porque si es dentro de dos años, son dos años de vida en los que voy a tener problemas.

-Pero, ¿si no se eliminan pronto?

-Pues si pese a la denuncia no va más allá sí tenemos pensado darle más visibilidad al problema. Y para eso necesitaríamos una financiación que tenemos pensado obtener a través del merchandising, como podrían ser camisetas con el lema #porunmundosinbarreras.

-¿Se ha puesto alguien en contacto contigo? Del Ayuntamiento, de alguna institución…

­-Sí que Aspace, que es la asociación a la que va Fran, desde el primer día que lo vieron por redes sociales les llamó mucho la atención y nos dieron el apoyo para cualquier cosa que necesitásemos y nos dijeron que le iban a dar visibilidad. Nos apoyan, y el presidente he hablado con él y está contento. Él está trabajando con el Ayuntamiento para eliminar las barreras, desde la asociación se está trabajando muy bien. Pero el objetivo es que se acelere un poco, porque desde las instituciones te dicen que van a cambiarlo pero no te dicen el cuándo.

-Pero hay otro trasfondo, más allá de las barreras arquitectónicas.

­-Nosotros al final necesitamos soluciones. Y esto es una forma de ver las barreras más claras, como pueden ser las físicas. Pero ahora mismo, las familias con parálisis cerebral en Salamanca, o con cualquier otra discapacidad, tienen muchas barreras. Barreras económicas, en sus casas, familiares… Impedimentos para poder llevar una vida lo más normal posible pese a la dificultad que hay en la familia.

-Por ejemplo.

-Pues una familia que tiene que comprar una silla de ruedas. Se compran cada cuatro o cinco años, y es un coste muy grande. Y en Castilla y León la ayuda para ese tipo de cosas es mínimo. Es ridículo frente al coste que tiene. Cuando en otras Comunidades Autónomas las ayudas son mucho más grandes y prácticamente la familia no tiene que poner parte de su dinero. Las ayudas aquí son muy escasas a nivel económico, y eso es una barrera que no sé ve. Es un esfuerzo que hacen las familias y no lo vemos. Se quiere empezar por visualizar esto, pero las instituciones tienen que ver que por quitar un bordillo no nos solucionan nada.

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