"Hemos cumplido con el mandato fundamental que nos dieron los españoles: sacar al país de la crisis"

"Hemos cumplido con el mandato fundamental que nos dieron los españoles: sacar al país de la crisis"

Nacido en Madrid el 11 de abril de 1959, es licenciado en Antropología Social y Cultural y Graduado en Administración de Empresas, además de master en Administración IESE por la Universidad de Granada.

Ha ocupado numerosos cargos de responsabilidad política: concejal en el Ayuntamiento de Madrid desde 1983 hasta 1987; entre 1986 y 1994, miembro de la Asamblea Parlamentario del Consejo de Europa; delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas desde 1996 hasta 2003; secretario de Estado para la Extranjería y la Inmigración desde2003 hasta 2004; y Secretario General de Cooperación Internacional para el Desarrollo, cargo que ha venido desempeñando durante el último mandato. Diputado de la III, IV, V, VI, VII, VIII, IX y X legislatura.

Dentro del Partido Popular fue presidente nacional de Nuevas Generaciones desde 1983 hasta 1987; secretario de Interior de Partido Popular (2004-2008), secretario de Nuevas Políticas del Partido Popular (2008-momento actual), además de presidente del Comité Electoral de Salamanca.

- Después de tres décadas en el Congreso de los Diputados y cargos del Gobierno, ahora encabeza la lista del PP al Senado. ¿Decisión del partido o voluntad personal?
- El partido quería una renovación en los números uno y se ha hecho en todos los lugares, podría haber ido de dos, pero ya tenía planteado hace tiempo que me apetecía ir al Senado, porque es un margen que te permite una libertad mayor que el Congreso, donde estás más vinculado a la disciplina del grupo, y el Senado permite vincularse más a temas provinciales. Al final cuando hemos gobernado he estado en alguna acción de gobierno y realmente tampoco he podido hacer una labor de cámara. Ha sido una decisión consensuada.

- ¿Qué quiere o puede aportar Gonzalo Robles al Senado?
- El Senado esta legislatura va a ser muy importante. Tengo una cierta experiencia tanto de labor parlamentaria como de gobierno. Quiero aportar esa experiencia, la visión de lo que Salamanca representa y de alguna manera revitalizar el esfuerzo del Grupo Parlamentario en el Senado. Tenemos que conseguir que haya una mayor vinculación entre las instituciones, España se ha construido muy descentralizada, pues tenemos comunidades, diputaciones, ayuntamientos y eso no lo entienden muy bien los ciudadanos ni le hemos sacado provecha a la coordinación. Eso se puede hacer muy bien desde el Senado, una Cámara con un contenido más territorial, dibujando una España actual. Ése es el reto de la reforma del Senado en la que pensamos.

- La mayoría de los ciudadanos considera que el Senado solo sirve para colocar a políticos ya en fase de retiro.
- Creo que no sobra el Senado. España, en esta especie de baja autoestima que tenemos, siempre hemos mirado fuera para aprender cosas. Si seguimos esa línea argumental, pensemos en las democracias más avanzadas del mundo. No conozco ninguna que no tenga dos cámaras, no solamente porque sea de segunda lectura sino porque tiene una identidad territorial. Hay un sentir general de los españoles que está muy bien la España autonómica, yo así también lo entiendo, porque ha significado un acercamiento a los ciudadanos, canalizando los recursos de la Unión Europea desde los años ochenta. Es normal que después de cuarenta años de democracia haya cosas que deben ser reformadas, pero eso no significa tumbarlo todo. En este momento nos movemos entre quienes quieren tumbarlo todo y niegan que haya servido para algo nuestra democracia y los que pensamos lo contrario, que si miramos a 1977 y ahora vemos una España en blanco y negro y una España en color, una España pobre y una España rica, una España aislada del mundo y una España que cuenta en el mundo. Lo que se ve de España cuando viajo por el mundo es un sentimiento de admiración por lo que hemos hecho, así que conviene que no seamos tan autodestructivos, que reformemos para seguir por el camino de un país fuerte.

- Hablando de competencias, ¿deben tener más las autonomías o devolverse algunas al Estado?
- El nivel de transferencias es ya muy alto. Por ejemplo, Cataluña tiene Instituciones Penitenciarias, pero hay comunidades que no quisieron esa competencia. El reto ahora es, culminadas las transferencias de los servicios básicos, como la educación, la sanidad y los servicios sociales, garantizar que los derechos sean iguales para todos los españoles. Por ejemplo, en la sanidad, una de las cosas que va en nuestro programa es que todos los españoles, vivan donde vivan, tengan una cartera básica común de servicios en todo el Estado, con una tarjeta sanitaria, una receta electrónica y un historial clínico. Eso es coordinar acciones. Otro salto es la cooperación entre zonas limítrofes de comunidades autónomas. Lo que se trata es de detectar qué cosas entorpecen la vida de los ciudadanos y cómo mejorarlas.

- Hay esa sensación general de que no es lo mismo un ciudadano de una comunidad que otra, y en la comparación muchas veces pierde Salamanca con Castilla y León.
- Pero si miramos en dos asuntos importantes como la sanidad y la educación, Castilla y León siempre está en niveles altos según informes de todos los organismos internacionales. Y en servicios sociales, con una alta dispersión de la población y un gran número de municipios, la calidad del servicio es importante. Ahí es donde tenemos trabajar, en velar porque los servicios se prestan con eficiencia. Hay comunidades como Cataluña que prefieren gastar en abrir oficinas de representación por el mundo en lugar de pagar a las farmacias. Los ciudadanos también tienen que mirar estas cosas a la hora de votar. Aquí en cambio hemos mantenido aulas con cuatro niños cuando la ley dice que el mínimo es de cinco. Eso significa que para nosotros es importante la educación, y lo mismo podríamos decir de los consultorios médicos de los pueblos.

- Ha mencionado la comparación de países en cuando a su estructura parlamentaria y ha sido durante la última legislatura responsable de una parte importante del Ministerio de Asuntos Exteriores con la cooperación al desarrollo. ¿Hacia dónde se debe dirigir el papel de España en el mundo, con todos los retos que se plantean?
- Ya no hay muchos límites entre lo que es política exterior y política interior. En un mundo globalizado donde tenemos una extraordinaria interdependencia, la política exterior consiste básicamente en defender los intereses de los españoles. La gran prioridad es la Unión Europea, España es Europa y todo el esfuerzo que tengamos que hacer es para ser fuertes, no ser un problema para Europa sino una locomotora. A España le va bien que exista más Europa, que se avance en la unión económica, fiscal, con más instituciones. Luego está América Latina, una comunidad que nos da una presencia en el mundo extraordinaria, con numerosas empresas española allí asentadas, es nuestra historia.  Y en tercer lugar está el Norte de África, Magreb y África Subsahariana, con los retos de seguridad por la inestabilidad y la pobreza que existe en este momento. Ahí cobra el sentido toda la acción de la cooperación al desarrollo y contra la inmigración clandestina. Luego, nosotros creemos en el libre comercio, por lo que llegar a un acuerdo entre dos grandes áreas como Estados Unidos y Europa es una prioridad política, porque de ahí va a surgir un flujo de comercio que generará inversiones y trabajo para Españaa.

- ¿Y Salamanca cómo puede aprovechar esas oportunidades?
- Salamanca tiene una cosa extraordinaria, que es su universidad y su nombre, asociados a la labor en América Latina, son una puerta de entrada. Estamos trabajando ya en la comunidad del conocimiento, con una especie de erasmus latinoamericano, para que se permita la movilidad de talentos entre España y Latinoamérica, intercambiando conocimiento e inversiones, y ahí Salamanca tiene un papel importantísimo. La última apuesta del Gobierno ha sido entregar la antigua sede del Banco de España para el futuro Centro del Español. Se va a generar una transferencia de conocimiento y tecnología que va a ser muy importante. Será una gran oportunidad para Salamanca. Ahí se nos abren muchas oportunidades.

- Pero quien lea esta entrevista puede pensar, ¿de qué manera esto puede generar riqueza y trabajo para el común de los salmantinos?
- Cuando se genera una comunidad de conocimiento surgen ideas, proyectos, inversiones. Lo que llamamos las multilatinas ya son una realidad en Europa, hay un flujo de vuelta, las empresas importantes de América Latina que están buscando invertir en Europa, y España es su puerta de entrada. Por eso cualquier ciudad vinculada a ese conocimiento tendrá oportunidades. Hay mucha gente que ha estudiado en España, montones de becas, las hemos generado. El último proyecto que he firmado como secretario general de Cooperación al Desarrollo ha sido de la Universidad de Salamanca. Modestamente he traído reuniones y cumbres a Salamanca para abrir espacios y me consta que se está trabajando en nuevos proyectos. Se están poniendo los cimientos para proyectos que verán la luz y darán frutos en el desarrollo futuro de la ciudad. El Gobierno genera oportunidades, pero después tiene que venir los empresarios, la sociedad civil, para aprovechar esto.

- Europa es otro de los grandes ejes. Salamanca ha resultado muy beneficiada durante décadas por los fondos europeos. ¿No ha quedado una sensación de beneficencia y ahora parece que no podamos hacer nada sin dinero de Europa?
- Lo primero que tenemos es ser justos. Hay muchas voces que hablan de que si Europa es disciplina y rigor entonces no nos interesa estar en la Unión Europea. He llegado a escuchar este simplismo. Desde nuestra incorporación a Europea el cambio del país ha sido espectacular, las infraestructuras, el desarrollo rural, reconversiones agrícolas y ganaderas. Europa ha sido la gran apuesta de este país y el balance es extraordinariamente positivo. Ahora somos un país que aporta fondos y tenemos que demostrar que hemos sabido aprovechar lo recibido. No hay que ver las cosas con una visión cortoplacista, ahora estamos cumpliendo con la disciplina europea porque es bueno para España, y lo están haciendo los demás países. Quienes piden hacer otra política ya hemos visto cómo ha terminado Grecia. Ahora se están negociando nuevos paquetes de ayudas, ya no vendrán tantas, pero llegarán al mundo rural. Hay que cumplir con el objetivo de déficit, crecer y cuando esto es así se genera confianza y los inversores si ven que un país ha hecho los deberes entonces es atractivo. Dejemos atrás esa imagen de que fuimos el enfermo de Europa y ahora somos una oportunidad y la gran locomotora.

- Hablando de locomotoras, está pendiente el proyecto ferroviario del Eje Atlántico. ¿En qué fase está? Ahora que ha empezado la electrificación ferroviaria en Salamanca, ¿cuándo se podrán ver obras de este proyecto para el tráfico de mercancías con Portugal?
- La Unión Europea está pasando por un momento de restricciones presupuestarias, pero este reto se va a cumplir. Ahora hemos peleado por la interconexión energética, sobre todo después de la crisis de Ucrania. Por eso miramos al sur, al gas del norte de África. Va a haber un paquete importante de ayudas a la denominada vecindad sur, será una región prioritaria para inversiones.

- Para muchos salmantinos el Norte de África está más bien asociado a la inmigración y la delincuencia.
- Tenemos que hacer que la inmigración sea ordenada. Es malo que se produzcan olas sin control. Cuando hablo del Norte de África no hablo de abrir las puertas, no es nuestro modelo, sino llevar allí la inversión. Hace menos de un mes se ha puesto en marcha un fondo fiduciario para la inversión en la región subsahariana. España ha sido el primer país en poner dinero, ha sido mi departamento, y precisamente por eso la Unión Europea va a meter mil quinientos millones de euros para ayudar a la población, fijarla, ayudarlas a su propia seguridad, llevarles seguridad alimentaria para evitar que la gente se mueva buscando oportunidades. Todo ello garantizará seguridad, evitando flujos incontrolados de inmigración. 

- ¿Y cómo pueden aprovechar los empresarios salmantinos esas oportunidades? ¿En qué hay nichos de negocio?
- Por ejemplo, hemos hecho inversiones en temas de agua y saneamiento, no sólo es comodidad para las personas, es también desarrollo. Sin agua no hay asentamiento, hay enfermedades infantiles… Hay empresas en el ámbito de la agricultura para garantizar calidad de semillas, riego por goteo, uso de los medios que la tecnología nos da… Hay empresas españolas ya invirtiendo en el norte de África en infraestructuras energéticas. Por lo tanto, todo esto se puede trabajar. Nuestro objetivo es que esa inversión vaya bajando también al África Subsahariana. En Mauritania hemos conseguido rentabilizar pescado que se desechaba con una red de frigoríficos en el interior del país. El problema de nutrición se está desarrollando, se ha mejorado la seguridad alimentaria y la costa, que era un núcleo de salida de pateras, ahora hay gente que se dedica a otros negocios legales.

- ¿Qué le diría a quienes consideran que el dinero se debe invertir antes en España, en los españoles que han sufrido y sufren aún la crisis?
- Han sido unos años donde contar algunas cosas era muy difícil. La gente ha estado muy preocupada por lo suyo, por lo inmediato. Hemos estado con el agua al cuello. Me he encontrado con gente que decía que cómo destinábamos dinero fuera con las necesidades que había y en cambio otras personas nos decían que era poco. Al final la responsabilidad de un país es el equilibrio. Por destinar dinero allí se está trabajando en la seguridad de los españoles, evitando avalanchas en Ceuta y Melilla, gente que cruza el mar en pateras o la inseguridad de grupos armados y terroristas que encuentra su caldo de cultivo en la pobreza de África. Hoy día luchar por la seguridad de los españoles y la justicia es no sólo atender al barrio Garrido, también es atender a Mali o Mauritania. O países con problemas de malaria o tuberculosis, investigando vacunas.

- O el ébola, que parecía algo muy lejano y terminamos adaptando el hospital de Los Montalvos para posibles casos de contagio.
- Es un buen ejemplo para explicar a quien no entiende por qué se invierte en África. Hoy no hay fronteras y tenemos que ser conscientes de que también debemos ser solidarios. Hemos financiado a Cruz Roja y Médicos sin Fronteras.

- Comparando programas electorales, ¿qué propone el Partido Popular en todo lo que hemos estado hablando que no incluyan los demás?
- Una visión realista de la situación y un conocimiento en profundidad. Nosotros apostamos por la combinación de desarrollo, paz, seguridad e intereses de los españoles. Es como vemos la política exterior, al servicio de los españoles. En todo nosotros tenemos un programa frente a eslóganes y ocurrencias. Se vio en el debate entre Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, como no tenía nada sólido de su programa, lo único que le interesó fue generar bronca. Tenemos la tranquilidad de que tenemos programa, pero sobre todo algo mucho mejor, que los españoles saben cómo cogimos España hace cuatro años, cómo era la situación de crisis absoluta y de bancarrota, y hoy, con todo lo que nos queda por hacer y lo que le hemos dicho a los españoles con sinceridad que queda por hacer, hoy el panorama, la ilusión, la actitud de los españoles es distinta. Hablamos de cifras de grandes organismo internacionales, que son verdad, pero hay algo más intuitivo. Uno sale por la calle Toro y ve la temporada comercial este año mejor, los hoteles, los bares, hay una esperanza de que efectivamente las cosas están distintas a hace un año y no digamos hace cuatro. Ésa es la realidad. Hemos cambiado el rumbo del país, iba cuesta abajo y ahora subiendo. Los españoles saben que eso lo ha hecho un gobierno del Partido Popular, que ha tomado decisiones difíciles e ingratas, pero que al final dan su resultado. El único mensaje del PSOE es que va a quitar las reformas del PP, que precisamente han dado resultado.

- En resumen, ¿por qué los salmantinos deben votar por el Partido Popular este domingo?
- Porque hemos cumplido con el mandato fundamental que nos dieron los españoles: sacar al país de la crisis. Nos hemos podido equivocar en algunas cosas, no somos perfectos, es más fácil equivocarse cuando las cosas van mal, pero en lo fundamental, sacar al país de la crisis, en eso hemos cumplido. Teníamos un país que destruía empleo y ahora tenemos un país que genera empleo, teníamos un país a la deriva y ahora tiene un rumbo, teníamos un país que decrecía y ahora crece, teníamos un país que perdía todos los días inversión a chorro y hoy tenemos gente que entra a invertir en España. Ése es el cambio. Ésa es la confianza, confiar en que cumplimos con nuestro programa.

- ¿Y por qué deben marcar la equis del nombre de Gonzalo Robles en la papeleta del Senado?
- Porque tengo experiencia, compromiso con esta provincia desde hace mucho tiempo. Tengo algunas satisfacciones. En el año 1996, cuando el Partido Popular llegó a gobernar, aquí no había ni un kilómetro de autovía. Yo era diputado y estaba en el gobierno. Me reuní con el ministro de Fomento, entonces Álvarez Cascos, estaba también Javier Iglesias como alcalde de Ciudad Rodrigo, y sacamos un plan que se fue cumpliendo después para tener autovías. Mi compromiso con Salamanca siempre ha estado ahí. Cada vez que he podido he traído para Salamanca todo lo que ha estado en mis manos. Creo que todavía puedo hacer cosas. Tengo la experiencia y las suficientes cosas para ello.

 

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