La Junta interviene en la restauración de las pinturas murales de las Reales Carnicerías de Medina del Campo

La Junta interviene en la restauración de las pinturas murales de las Reales Carnicerías de Medina del Campo

El director general de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz, ha inaugurado esta mañana la restauración de las pinturas de las Reales Carnicerías de Medina del Campo, en Valladolid, el mercado más antiguo de España que mantiene la primitiva función para la que fue construido. Esta actuación, promovida por el Ayuntamiento y los comerciantes de la localidad vallisoletana de Medina del Campo, se enmarca dentro del programa Uno por Uno de la Consejería de Cultura y Turismo, que valora positivamente la participación de la sociedad en la conservación y protección de su patrimonio cultural.

Historia del edificio

El edificio fue construido para abastecer de carne a la populosa población de Medina del Campo en el siglo XVI, por lo que se trata de un inmueble de uso civil de esta época, de los pocos que se han mantenido de su tipología y declarado BIC en 1995. Su traza fue atribuida a Rodrigo Gil de Hontañón, aunque otros historiadores apuestan por el arquitecto real Gaspar de la Vega. Sin embargo, la realización efectiva corre a cargo de los maestros medinenses Juan del Pozo y Agustín Gallego. La construcción se termina en 1562 bajo el reinado de Felipe II. Aunque transformado por el tiempo, mantiene la primitiva función para la que fue construida. Sufrió reformas en 1595,1621 y 1783. En el siglo XX y desde 1935 fue rehabilitado como mercado de abastos.

La intervención

La actuación se ha llevado a cabo en los paños de pintura mural visible sobre las puertas de acceso a las Reales Carnicerías, que representan a San Miguel y la imposición de la casulla a San Ildefonso. Las pinturas están realizadas al óleo y han sufrido un deterioro caracterizado por la pérdida de pequeñas lagunas de color por toda la superficie a consecuencia de la falta de transpiración que provoca la técnica pictórica empleada.

Para su restauración, se han realizado los tratamientos de consolidación de morteros, fijación del color, limpieza general de la película pictórica, tratamiento de sales, reintegración volumétrica y cromática de faltas de color bajo el criterio de menor intervención posible manteniendo las reintegraciones identificables de forma que se pueda recuperar su correcta lectura. Esta reintegración se ha realizado con un ‘trateggio’ de trama muy abierta para mantener una vibración adecuada de la superficie pictórica desde el punto de vista de observación habitual. Finalmente, se ha llevado a cabo la restauración de las ‘pizarras’ que se encuentran a ambos lados con textos relacionados con el uso actual del edificio.

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