El Guijuelo encuentra un valioso premio para su buen juego, aunque pide la hora

El Guijuelo encuentra un valioso premio para su buen juego, aunque pide la hora
El conjunto chacinero completó una gran partido ante Osasuna B pero errores puntuales estuvieron cerca de costar la victoria (3-2). Dos goles de Jonathan, uno de ellos de penalti, y otro de Jonxa dieron los tres puntos a los de Fabregat

El Guijuelo sufrió pero consiguió la victoria ante el filial de Osasuna. Los de Fabregat mostraron su mejor cara en ataque, aunque un balón parado y un error defensivo obligaron a pedir la hora (3-2). Jonathan por dos veces y Jonxa fueron suficientes para superar los de Iván y Álex para el filial rojillo.

El Guijuelo cuajó una gran primera mitad ante el filial navaro. De menos a más. Cierto es que el inicio de los de Jordi Fabregat fue dubitativo y Osasuna amenazó con alguna contra madrugadora, sin embargo, a medida que pasaban los minutos iba cediendo la resistencia rojilla. Jonxa puso el primer aviso en los puños de Juan. Una falta lateral con jugada ensayada que permitió al mediocampista chacinero asomarse al balcón del área y rematar con fuerza con su pierna hábil, la zurda. El dominio local estaba en zonas alejadas de portería y Osasuna mostraba los dientes con un serio entramado defensivo en el centro del campo. No duraría.

Poco a poco, el Guijuelo fue desenredando la madeja y resolviendo con mayor precisión sus triangualaciones. Jonathan avisó de falta mediado el primer acto. Después, Luque destapó la caja de los truenos con acciones de clase. Apareció con naturalidad en la zona que más quema, delante de los centrales. Primero, cedió a Juliá que remató fuera por poco. Al minuto, sorteó dos rivales y colocó una medida apertura para la carrera de Raúl Ruiz que estaba haciendo largo el lateral derecho. Su centro fue rematado por Pino con contundencia al larguero. Casi.

El colegiado tuvo a la grada soliviantada por momentos. Señaló posición incorrecta de Javito cuando encaraba a Juan solo para abrir el marcador. No lo pareció. Mientras, el filial navarro apenas asomaba por los dominios de Kike Royo. Más bien lo contrario. Néstor se unió al despliegue ofensivo de los de Jordi Fabregar. Recibió dentro del área un pase de Pino que había caído a la banda, se giró algo lento y remató alto. En la siguiente jugada entró por la banda izquierda y bajó un pase en profundidad con la espuela y, entre él y Pino, a punto estuvieron de llegar al esférico que envió Juan a saque de esquina. El córner tuvo el premio merecido gracias al gol de Jonathan que recogió un balón suelto en el área pequeña.

La segunda parte comenzó transcurriendo por los mismos derroteros que acabó la primera. Fruto del control en campo contrario que estaba teniendo el conjunto chacinero llegó una falta sobre Néstor en la frontal del área. Raúl Ruiz la botó con el interior de su pierna derecha y el cuero salió cerca del palo izquierdo de Juan. Osasuna no chutó entre los tres palos hasta el minuto 54, cuando el recién ingresado en el terreno de juego, Díaz, buscó las cosquillas abajo de Kike Royo que reaccionó seguro. Pobre, pero primer aviso

Al filo del minuto 60, el Guijuelo empezó a buscar el segundo gol con insistencia. Primero Juliá y después Néstor dispararon con peligro desde la frontal. Tras un córner del filial rojillo que resolvió bajo palos Raúl Ruiz, los de Fabregat volvieron a avisar. Néstor recogió un balón muerto y cedió de tacón para Pino en campo propio. El cordobés condujo por el carril central el contraataque y cedió a Néstor que apuró la línea de fondo y centró sin peligro. El partido se complicaría.

En el minuto 65, cuando apenas había aparecido Osasuna B por los dominios de Kike Royo, llegó el empate. La pelota parada deja a todos por igual. Un balón que vuela, y que en este caso remató el central rojillo Iván igualando el choque. Jonathan había perdido el sitio y se había visto obligado a cometer una falta en la banda izquierda por la que fue amonestado. A los pocos minutos pudo resarcirse.

El equipo de Fabregat reaccionó con casta tras el inesperado gol visitante. Primero con una triple ocasión que acabó con un clamoroso fallo del debutante Pablo Ortiz que la mandó fuera desde el punto de penalti. Después, llegó el éxtasis merecido a la grada del Municipal. Jonxa cabeceó un centro desde la parte izquierda encontrando las mallas de Juan. En el minuto siguiente Pino recibió falta dentro del área y Jonathan certificó los tres puntos. A última hora, todavía el Osasuna B quiso sembrar de dudas el Municipal y los fantasmas aparecieron detrás de los muros. Marcó el punta Álex, aunque los tres putos se quedaron en casa. Importante victoria para el conjunto de Fabregat que no había tenido suerte con los resultados hasta ahora.

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