Una feria incompleta, tardía y sobre todo cara para el aficionado

Una feria incompleta, tardía y sobre todo cara para el aficionado

Chopera ha hecho públicos este miércoles los carteles de la feria taurina de Salamanca, que a buen seguro despertarán diversidad de opiniones de los aficionados. Las primeras impresiones recogidas por SALAMANCA24HORAS es que se trata de una feria incompleta, tardía y sobre todo cara.

Incompleta porque la empresa gestora de La Glorieta destierra el tradicional cartel netamente salmantino. Sólo Juan del Álamo hará el paseíllo, sin incluir este año a Javier Castaño después de superar un cáncer y seguir jugándose la vida en el albero, tampoco a Eduardo Gallo tras salir ocho veces por la Puerta Grande de Salamanca, y tampoco a Domingo López Chaves, que siempre cumple cuando se le contrata y tiene un gran tirón en la provincia charra.

Además, no se aprovechan el viernes 9 ni el sábado 10 de septiembre para incluir corridas, uniendo así la feria taurina a los días grandes de las Ferias y Fiestas de Salamanca, de manera que las programaciones vuelven a estar descoordinadas. ¿Miedo a Valladolid? Esos días la capital pucelana sí tiene corridas de toros, frente a novilladas y recortes en Salamanca.

Precisamente en Valladolid toreará José Tomás, dos tardes, siendo la causa de que esta feria salmantina sea tardía en su presentación. La empresa se empecinó con el torero de Galapagar para que fuera su cartel estrella, frotándose las manos con el dinero que sacaría de las entradas y abonos con un lleno absoluto, pero se fue de la lengua y el diestro, poco amigo de las filtraciones a las que está acostumbrado Chopera, al final dio la espantado.

Tanto insistir con José Tomás en lo privado y pifiarlo en lo público ha provocado trabajar después a contrarreloj, encareciendo los carteles y dejando que Manzanares se vaya a Valladolid después de la temporada que está haciendo. En cambio, se incluye una encerrona de seis toros con López Simón, que no está haciendo buena temporada cuando tiene que dar el do de pecho en las plazas importantes y no sólo no lo merece por eso, sino porque hasta ahora no ha pisado La Glorieta para demostrar algo. Si alguien merecía una encerrona y todos los vítores del mundo es Miguel Ángel Perera, que el año pasado se jugó la vida en Salamanca.

Todo esto ha derivado en que las taquillas se abran el próximo 29 de agosto, con mes y medio de retraso respecto a lo habitual. De hecho, el año pasado el 4 de julio se podían ya renovar los abonos. Ahora los aficionados tendrán apenas una semana, deprisa y corriendo, por lo que a buen seguro habrá colas interminables en las que muchos no podrán estar durante horas, pues aprovechaban julio o agosto para ir a taquilla durante sus vacaciones, y los primeros días de septiembre son laborables al cien por cien.

Pero, sobre todo, la feria taurina de Salamanca es cara para el aficionado. Haciendo una simple comparativa con Valladolid, la feria más cercana dentro de Castilla y León, en las mismas fechas y además de una capital con más habitantes, resulta que las entradas son unos veinte euros más caras de media en Salamanca y los abonos cien euros más de media.

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