“Cuando empezó la crisis perdimos el trabajo todo tipo de personas, sin importar nuestra nacionalidad”

“Cuando empezó la crisis perdimos el trabajo todo tipo de personas, sin importar nuestra nacionalidad”

La imagen de miles de refugiados sirios que llaman a las puertas de Europa huyendo de una guerra está presente cada día en los medios de comunicación. Imágenes a las que en España estamos más acostumbrados por los inmigrantes del norte de África que buscan una oportunidad en nuestro país. Con frecuencia se asocia la inmigración con valores negativos, ofreciendo connotaciones despectivas. Pero hay una realidad muy diferente. Por este motivo, SALAMANCA24HORAS inicia una serie dominical que, de la mano de la Red Acoge, mostrará la Salamanca Intercultural. Reportajes y testimonios de integración de inmigrantes en la sociedad charra.

Fettouma Msadi es una mujer de 62 años que nació en Marruecos pero que, tras más de 24 trabajando y viviendo en España, se puede decir que ya es una vecina más de la ciudad. Por motivos de salud ha tenido que prejubilarse, pero eso no le ha quitado su energía vital y se sigue considerando una persona muy activa. Vino a España por circunstancias imprevistas de la vida ya que en su Marruecos natal disfrutaba de cierta estabilidad. 

En el año 1992 España tenía más empleo que en la actualidad, por lo que tardó muy poco en conseguir un trabajo. “España era solo una parada en mi viaje, mi intención era irme a Francia. Pero al llegar aquí encontré trabajo y me gustó España, así que decidí quedarme”, recuerda. Cuando vino a España, Fettouma consiguió el visado a los veinte días, algo casi imposible en la actualidad, por la falta de agilidad administrativa que hay en estos momentos, añade. 

En Marruecos cursó bachillerato en la modalidad bilingüe de francés y árabe, algo que le facilitó mucho el aprendizaje de nuestro idioma, como ella misma cuenta. A los tres meses de estar viviendo en España entendía perfectamente el castellano y ya mantenía conversaciones bastante fluidas. “Haber estudiado dos idiomas en mi país me ayudó a que aprendiese castellano de manera más fácil”. 

Durante su estancia en España se ha formado en informática, inglés y cocina, mientras que su vida laboral ha estado marcada por el desempeño de distintos oficios. Mientras que en su país trabajó como auxiliar administrativo durante 15 años, en España ha trabajado sobre todo en el ámbito de la hostelería, desarrollando su labor en hoteles, residencias y en casas privadas cuidando personas mayores. “He llegado a estar trabajando simultáneamente en dos sitios distintos, pero eso fue antes de llegar la crisis económica. He visto los buenos momentos de España, y la situación en la que se encuentra ahora la población española me duele mucho. Porque los españoles no se merecen esta crisis, ni sus consecuencias.” Fettouma considera que el mayor problema que hay en España es la corrupción. 

Una nueva vida

“Al llegar a España mi vida cambio positivamente en muchos aspectos. Llegar aquí todo era un cambio… La gente amable, la Democracia y la Libertad me recibieron con los brazos abiertos”. Fettouma considera que en España se puede disfrutar bastante de la Democracia. “Actualmente en Marruecos hay más Democracia que antes, pero siguen faltando medios (dinero, puestos de trabajo, etcétera) para que la población pueda tener una vida mejor”.

Su llegada en pleno verano hizo que su primera impresión fuese muy positiva y le gustó comprobar que la gente pasaba mucho tiempo de su vida en la calle, y que “en España, en verano, a las cuatro de la mañana la gente está fuera”.  En Marruecos ni en verano ni en invierno la gente se queda en la calle más tarde de las once de la noche. “Me considero integrada en España. Ahora es en mi país donde me siento rara. Nunca me he sentido discriminada y maltratada en aquí”.

La cultura más discriminada del mundo es la pobreza

“Cuando empezó la crisis perdimos el trabajo todo tipo de trabajadores, sin importar nuestra nacionalidad. La crisis nos ha afectado a todos por igual. Nunca he pensado en lo que aporto a España, pero creo que el trabajo que yo hago lo puede hacer cualquiera, sin importar su lugar de nacimiento”. Fettouma considera que desde 1992 hasta el año 2000, los inmigrantes realizaban los trabajos que los españoles no querían hacer, sin embargo ahora con la crisis este tipo de trabajos también son desempeñados por los españoles. “Creo que vivir en España me ha enriquecido como persona y me ha aportado mucha experiencia”. 

Comenta que en los medios de comunicación se tiende siempre a generalizar y a dar una imagen negativa de las personas inmigrantes, y no solo del inmigrante, si no del mundo árabe y musulmán. Piensa que se tiende a meter a todas las personas en un saco a raíz de sucesos o actos negativos que realizan un grupo de personas disgregadas y que no guardan relación alguna con la gran mayoría de personas de origen musulmán que vienen a España buscando una vida digna y feliz. “No volvería a ir a vivir a Marruecos. Solo voy allí para ver a mi familia. Cuando estoy allí a los dos meses ya echo de menos España y quiero volver”. 

Fettouma echa en falta poder participar de manera más activa en las decisiones que más le afectan, “en España sólo puedo votar a nivel municipal. Me gustaría poder votar en las elecciones generales de España porque me siento española, y además llevo muchos años viviendo aquí”. Ya es, en definitiva, una salmantina más. 

 

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