La Alianza UPA-COAG califica como de “aberración” que el Gobierno finalmente apruebe un gravamen sobre los productos con alto contenido en azúcar puesto que eso representaría un daño irreparable para el sector remolachero-azucarero.

La organización considera que en unos momentos como los actuales en los que el cultivo está a punto de sufrir una transformación absoluta con la desaparición de las cuotas de azúcar a partir de septiembre de 2017, una noticia de este tipo “puede suponer gravísimas consecuencias para Castilla y León, que produce el 80 % del azúcar nacional”.

Si los propios responsables políticos del Gobierno justifican esta decisión basándose en argumentos de salud pública, el problema “debería afrontarse desde el Ejecutivo central con actuaciones que favorezcan los hábitos saludables mediante medidas pedagógicas, educativas y sociales, y no dentro del ámbito de los impuestos”. 

UPA-COAG se atreve a apuntar que, si se hace oficial este impuesto amargo y por lo tanto una nueva amenaza impositiva, el sector remolachero-azucarero en Castilla y León “estaría tocado de muerte” al entender que desaparecerían miles de agricultores “puesto que se pondría en duda no solo las ayudas públicas que perciben actualmente productores e industrias azucareras sino la rentabilidad de un cultivo en Castilla y León que no olvidemos es puntero en toda Europa a nivel de rendimientos”.  

Las consecuencias, añaden, “también serían trágicas para los miles de empleos directos e indirectos que actualmente se generan en torno a esta actividad industrial en Castilla y León, lo que conllevaría una destrucción muy importante de tejido social y económico en nuestra comunidad autónoma”.  

 

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