La Bufa ahuyenta de nuevo al maligno

La Bufa ahuyenta de nuevo al maligno

Tras su recuperación hace ya cuatro años, Aldeadávila vuelve a celebrar este fin de semana ‘La Bufa de San Antón’, un festejo de  orígenes prerromanos y, hoy por hoy, la única mascarada de invierno que se celebra en la provincia de Salamanca. En ella se representa la lucha ancestral entre las fuerzas que defienden a los animales y cosechas (Bufantes), y los seres que representan el mal y la transmisión de enfermedades a los animales y la falta de cosechas: la Urga y el Judas. 

La Bufa comparte orígenes con otras fiestas similares que se celebran en Zamora o Extremadura. En todas ellas el denominador común es la lucha del bien y el mal y el intento por ahuyentar al ‘maligno’ o a los malos espíritus que deambulaban entre sus animales y tierras con la llegada de las noches de solsticio. 

Ángel Arroyo fue el último mayordomo de La Bufa de San Antón, hace 39 años, corría el año 1975. Desde entonces la fiesta de La Bufa había dejado paso al vacío de un tiempo muerto, un intervalo hasta que hace cuatro años esta celebración resurgió de sus cenizas. 

Para el etnógrafo e historiador, Bernardo Calvo Brioso, la Bufa es “el tesoro más antiguo de Aldeadávila, seña de identidad y estandarte más representativo, una revista a la forma de vida de los antepasados, un patrimonio cultural inmaterial que hay que conservar”.

Programa de actos

Los actos se iniciaron este sábado a las cinco de la tarde con la concentración de ‘bufadores’ en el centro cultural a la que siguió, quince minutos después, la representación teatral ‘La Bufa de San Antón’ a cargo de la compañía ‘Lombo’. Ese mismo grupo recorrió media hora más tarde las calles del pueblo espantando los malos espíritus. Un convite popular puso el broche a la jornada. El domingo, 18 de enero, tendrá lugar la tradicional misa en honor a San Antón tras la que se celebrará la bendición de los animales.

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