Cáritas advierte de que no puede suplir las funciones de las administraciones

Cáritas advierte de que no puede suplir las funciones de las administraciones
Como es habitual en los días previos a la celebración del Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, Cáritas ha presentado la Memoria de Empleo 2012 de la mano de Ana Abril, directora del Área de Desarrollo Social e Institucional, y de Félix Miguel Sánchez, coordinador del Equipo de Promoción de Derechos y Economía Solidaria. En esta ocasión, además de detallar los datos de actividad llevada a cabo en toda la Confederación Cáritas por los Servicios de Apoyo al Empleo y la Formación, la Memoria aporta como novedad más destacada los testimonios de las propias personas acompañadas, quienes, junto con sus historias personales, formulan una serie de demandas a las Administraciones y poderes públicos, a las empresas, a los trabajadores y trabajadoras que están en activo, y a la sociedad.
 
Como ha explicado Félix Miguel Sánchez, “la demanda que nos transmiten las personas desempleadas a las que acompañamos a las Administraciones y a los poderes públicos es un papel  realmente activo en la búsqueda y creación de empleo, así como honradez y transparencia en la gestión pública, de tal modo que dicha gestión vaya orientada al bien común, y que el control del gasto público no deteriore los derechos fundamentales para que, a la hora de recortar, no empiecen por los servicios básicos de los ciudadanos”.
 
Los usuarios de los Programas de Empleo de Cáritas extienden sus peticiones a las empresas, a las que piden que “la crisis no sea un excusa para el retroceso en derechos laborales, al tiempo que recuerdan la función social de la empresa y la importancia de otras formas de emprender fundamentada en la colaboración”. “El derecho al trabajo está amenazado y es una exigencia ética, moral y de justicia que sea una prioridad invertir esta realidad, que nos demuestra cada día que detrás de la pérdida del empleo se genera una espiral que erosiona el acceso a otros derechos fundamentales, a tener los ingresos mínimos para vivir, a acceder a la vivienda… y también se erosionan otros bienes intangibles esenciales, la confianza, la autoestima, la participación social, la vida familiar o una mínima seguridad”, añadió.
 
Reforzar las coberturas sociales de las personas más vulnerables
 
Ana Abril ha reclamado reforzar la cobertura a las personas en un momento en que “la protección a las situaciones de desempleo disminuye al reducirse las cuantías de la prestación contributiva por desempleo e incrementarse las exigencias para acceder el subsidio”. Los datos son elocuentes, ya que “de un valor cercano al 80% desempleados cubiertos por el sistema, hemos pasado en 2012 a que una de cada tres personas sin empleo no recibe prestaciones de este tipo”.
 
A la vista de este retroceso de la protección social “el riesgo del que ya hemos alertado en otras ocasiones es la creciente la desigualdad social y el riesgo de fragmentación y dualización. Y solo el acceso a los derechos puede reducir la creciente desigualdad social, solo el acceso y garantía de los derechos básicos puede generar una sociedad más justa”, añadió.
 
Ana Abril apostó, en ese sentido, por “devolver la confianza a las personas y no a los mercados que son un medio, impulsando un marco que tenga como guía el bien común y el destino universal de los bienes, que sitúe a las personas en el centro de las decisiones”. “Esta Memoria –indicó-- recoge propuestas que demuestran que hay opciones, que hay alternativas económicas que permiten generar empleo y abrir cauces de participación, pero para ellos es necesaria la implicación y el compromiso de todos”.
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