El CIC de Salamanca impulsa las tomas de muestras de sangre, orina y heces de varias personas sanas para abrir nuevas vías de medicina de precisión

Se han recogido 322 muestras de personas de Taiwán, Irlanda, Estados Unidos o Canadá

Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca
Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca | Imagen de archivo

El Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca impulsa las tomas de muestras de sangre, orina y heces de varias personas sanas para abrir nuevas vías de medicina de precisión.

La investigación está codirigida por Manuel Fuentes, investigador del Centro de Investigación del Cáncer (CSIC, USAL, FICUS) y miembro de IBSAL, y Pablo Juanes Velasco, responsable técnico de la Plataforma de Proteómica del IBSAL, quienes analizan datos de cientos de personas de distintos países para comprender cómo factores como la genética, la geografía, la dieta influyen en el estado del sistema inmunitario, la salud en general y el proceso de envejecimiento. La investigación forma parte del proyecto Human Personal Omics Profiling (hPOP), liderado y coordinado por la Universidad de Standford.

Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista Cell con el título “A Comparison of Deep Multiomics Profiles Across Ethnicity, Geography, and Age”.

Durante varios años se han recogido muestras de 322 personas sanas de sangre, orina y heces de varios países de distintos continentes como Taiwán, Irlanda, Estados Unidos o Canadá.

Desde el CIC se indica que a partir de esas muestras se ha realizado un análisis molecular que incorpora datos de la genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica, lipidómica, metalómica, glicómica, análisis de hormonas metabólicas, anticuerpos frente a patógenos y caracterización exhaustiva del microbioma intestinal mediante diversas tecnologías de alto rendimiento.

“Este estudio nos permite observar, capa a capa, cómo se organizan y se relacionan los diferentes sistemas biológicos, entre ellos el sistema inmune, en personas aparentemente sanas, y cómo la ascendencia genética y el entorno modulan esos sistemas”, explica Manuel Fuentes, investigador del Centro de Investigación del Cáncer y catedrático de la Universidad de Salamanca.

Uno de los hallazgos clave del estudio es que la ascendencia genética se asocia con perfiles muy distintos en el sistema inmune, el metabolismo, determinadas dianas de fármacos, la susceptibilidad a enfermedades autoinmunes y la composición del microbioma.

Los investigadores también observaron que no todas las poblaciones envejecen al mismo ritmo, aunque tengan la misma edad cronológica. El trabajo también profundiza en cómo la dieta interactúa con el microbioma intestinal de manera específica según la ascendencia genética.

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