Descubren que el sexo y la edad son determinantes en el procesamiento auditivo del autismo

Una investigación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCYL), publicada en ‘PLOS Biology’, utiliza la Teoría de la Codificación Predictiva para explicar por qué las personas con TEA perciben los sonidos de manera divergente

Comunicación Universidad de Salamanca
19 ene 2026 - 13:20
La Universidad de Salamanca lidera un innovador estudio sobre autismo y audición
La Universidad de Salamanca lidera un innovador estudio sobre autismo y audición | Comunicación Universidad de Salamanca

El estudio de los mecanismos sensoriales en el Trastorno del Espectro Autista (TEA) ha dado un paso de gigante gracias al trabajo dirigido por el catedrático Manuel S. Malmierca. La investigación, desarrollada por el Grupo de Audición y Cognición Auditiva del INCYL y la Universidad de Salamanca, revela que el sexo biológico y la edad no son variables secundarias, sino factores clave que condicionan cómo el sistema nervioso procesa la información sonora.

El estudio se fundamenta en la Teoría de la Codificación Predictiva. Según este marco, el cerebro no es un receptor pasivo, sino un generador activo de hipótesis que anticipa constantemente lo que va a oír. En una persona neurotípica, este proceso permite ahorrar energía y centrarse solo en sonidos nuevos o relevantes.

Sin embargo, en las personas con TEA, este "diálogo" entre la predicción y la realidad parece ser menos flexible. “Si conseguimos entender las bases neurológicas del funcionamiento del sistema auditivo en las personas con TEA, podremos ayudar a aminorar los síntomas de estrés e hipersensibilidad auditiva que en su mayoría acusan”, explica el catedrático Malmierca.

Una de las grandes novedades de este trabajo, liderado también por las investigadoras Sara Cacciato y Ana Belén Lao Rodríguez, es la inclusión de la perspectiva de género y edad, aspectos históricamente ignorados en la investigación del autismo.

A través de modelos animales expuestos al ácido valproico (un fármaco vinculado al riesgo de TEA), el equipo demostró que la respuesta neuronal varía significativamente:

  • Adolescentes: Tanto machos como hembras mostraron una capacidad reducida para adaptarse a sonidos repetitivos.
  • Adultos: Se observó una divergencia clara; mientras que las hembras adultas presentaban una hipersensibilidad aumentada ante cambios de sonido, los machos reaccionaban con menor intensidad.

El laboratorio del INCYL ha logrado identificar que estas alteraciones ocurren ya en regiones cerebrales muy tempranas, como el colículo inferior (en el mesencéfalo), la primera zona que codifica la regularidad del entorno. Esto demuestra que la percepción atípica del autismo comienza en niveles subcorticales, mucho antes de que la información llegue a las áreas superiores de pensamiento.

El grupo, integrado en la Unidad de Excelencia iBRAINS-INCYL, ya planea replicar este estudio en la corteza cerebral para observar cómo se transforma el proceso auditivo hacia funciones cognitivas más elevadas.

Más allá del avance técnico, los autores subrayan la dimensión humana de este hallazgo: entender el origen biológico de estas diferencias es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas con TEA y sus familias, ofreciendo herramientas para gestionar la hipersensibilidad sensorial que a menudo condiciona su día a día.

stats