El Grado en Enfermería de la UPSA celebra San Juan de Dios con énfasis en cuidados paliativos y humanización
Durante la jornada se destacó que la formación técnica es clave, pero la calidad del cuidado depende de la empatía, la sensibilidad y de reconocer la vulnerabilidad del paciente, especialmente en cuidados paliativos
El Grado en Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) ha celebrado sus fiestas en honor a San Juan de Dios, destacando la importancia de la humanización en los cuidados y la atención integral a los pacientes. La jornada comenzó con el Juramento del Código Ético de los estudiantes de primero, y continuó con las jornadas sobre “Valoración Integral y Cuidados Continuos en pacientes oncohematológicos y paliativos”, que contaron con la participación de expertos en la materia.
En la inauguración, la decana Paz Quevedo agradeció la asistencia de los ponentes y subrayó la relevancia de estas jornadas para la formación de los futuros profesionales. La vicedecana del Grado, María Ángeles Flores, dirigió unas palabras a los alumnos destacando que “la formación técnica es imprescindible, pero la calidad de los cuidados que ofreceréis dependerá de vuestra capacidad para atender con empatía, respeto y sensibilidad”. Flores señaló que la esencia de la Enfermería no reside únicamente en las técnicas, sino también en la actitud, la mirada y la capacidad de reconocer la vulnerabilidad de los pacientes, sobre todo en los cuidados paliativos, donde “aunque no siempre podamos curar, siempre podemos cuidar”.
La enfermera de CAUSA, Esther Maíllo, ofreció la conferencia central sobre la valoración integral y los cuidados en pacientes oncohematológicos. Maíllo destacó que una atención continua desde Atención Primaria y especializada permite identificar las necesidades del paciente a lo largo de todo el tratamiento, no solo durante su ingreso hospitalario. La experta insistió en que la formación de los futuros enfermeros debe combinar técnicas específicas con cercanía y contacto humano, para asegurar un cuidado completo y de calidad.
En relación a la organización del tratamiento, Maíllo explicó que, mientras algunas comunidades autónomas cuentan con hospitalización a domicilio, en Castilla y León los pacientes reciben el tratamiento de forma ambulatoria. Aun así, subrayó que los cuidados paliativos garantizan que el paciente no quede desatendido una vez finalizadas las líneas de tratamiento curativo, ofreciendo acompañamiento y control de síntomas también en el domicilio. La enfermera concluyó recordando que el mayor reto es “seguir trabajando con ilusión y vocación, sin perder la humanización, para que los pacientes alcancen bienestar físico, emocional y social”.
Las jornadas incluyeron además talleres prácticos sobre manejo de dispositivos de acceso venoso central y administración de medicación subcutánea en cuidados paliativos, combinando la formación técnica con la atención centrada en el paciente.
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