La Universidad Pontificia de Salamanca dedica a Santo Tomás de Aquino un homenaje cargado de reconocimientos a alumnos y docentes
Durante el acto dedicado a Santo Tomás de Aquino, la institución ha otorgado diferentes Premios y reconocimientos tanto a alumnos como docentes de la UPSA
La Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) ha celebrado en la mañana de este sábado 31 de enero, la Festividad de Santo Tomás de Aquino.
La jornada ha dado comienzo a las 11:00 horas con la Eucaristía en la Iglesia de La Clerecía para, una hora más tarde, dar paso al acto institucional en su Aula Magna, que ha empezaco con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.
En tal solemne momento, que ha incluido la entrega de los Premios Extraordinarios de Grado y Licenciatura, Máster y Doctorado 2025, ha participado el equipo rectoral, encabezado por Santiago García-Jalón de la Lama, el Rector. Ha sido la Secretaria General, Mirian Cortés, la encargada de su lectura, mientras que El Rector y los vicerrectores Pedro Sangro y María H. Benavente han hecho entrega de las distinciones.
La alumna Paula Isabel Juanes Gil ha pronunciado unas palabras en representación de los todos los estudiantes que han obtenido tal reconocimiento.
Además, la UPSA tampoco ha olvidado de galardonar a los profesores reconocidos con el Premio Docentia, es decir, haber obtenido la calificación de 'Excelente' correspondiente al curso 2024-2025 y también conceder el I Premio de Publicaciones de Carácter Docente.
Asimismo, la Universidad ha querido distinguir al personal que cumple 25, 30 y 35 años de permanencia en la institución y a quienes se han jubilado el año pasado.
El Rector ha felicitado a los premiados y homenajeados, haciendo especial hincapié en la gratitud, “un distinguido afecto, hondamente humano y también un sentimiento hondamente universitario”. “La gratitud se reviste de un especial acento, de un acento que tiene entrañables dejes de nostalgia, cuando la Academia considera la fidelidad de quienes, a lo largo de décadas, en diversas tareas, a diario, han ofrecido cuanto en su mano ha estado para hacer de esta Universidad una institución mejor. Vosotros habéis enhebrado vuestra vida con la de la Universidad. A la vuelta de los años, se dan cita en la memoria risas y penas, decepciones y esperanzas. Quiera Dios que, con el discurrir del tiempo, hayáis sabido hacer, de las ilusiones viejas, blanca cera y dulce miel”, ha enfatizado.
Santiago García-Jalón ha finalizado su discurso recordando que el vino añejo es siempre mejor que el nuevo y que, “como en las bodas de Caná, se reserva para el final. Permitidme que os diga, que ahora que podríais sentar cátedra de vuestro oficio en cualquier lugar, la Universidad vuelve a requeriros para que sigáis edificando esta casa, de modo que entre todos erijamos algo mejor que vosotros mismos, mejor que todos nosotros”.
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