La Asociación ‘Tod@vía’ recuerda los 40 años de cierre de la línea férrea entre La Fuente y La Fregeneda con una canción

Francisco Caro ha escrito la letra denunciando 40 años de “olvido” de la comarca y de la vía

Estación de Tren de Fuentes de Oñoro. Foto de archivo
Estación de Tren de Fuentes de Oñoro. Foto de archivo

La Asociación ‘Tod@vía’, entidad centrada en la recuperación, limpieza y puesta en valor de la antigua línea férrea entre La Fuente de San Esteban y La Fregeneda, ha publicado una carta en la que denuncian las cuatro décadas de abandono desde el cierre de la línea y aseguran que no renuncian a la revitalización de la zona. Con una canción Hoy la asociación recuerda el olvido con una canción, cuya letra ha elaborado Francisco Caro.

Con este acto reivindicativo, quieren recordar los 40 años del fin de la línea de ferrocarril asegurando que “la línea no era rentable económicamente, pero no lo era por el abandono a la que fue sometida por parte de las autoridades competentes. Pocos años antes del cierre continuaban pasando las máquinas de vapor, cuando en el norte o este de la península se ponían modernos trenes para el transporte de viajeros. Los trenes que las sustituyeron poco hicieron por la rentabilidad, pus los vehículos particulares fueron la alternativa a las dos horas de viaje a Salamanca desde la Fregeneda. El cierre de la línea supuso el corte de una arteria de comunicación, y quién sabe, si pusieron la primera piedra de la “comarca vaciada”.

Con esta carta, recuerdan la vía olvidada:

LA VÍA OLVIDADA

Hace 15 años, un grupo de soñadores se unieron bajo el manto de Tod@via, para intentar hacer realidad un sueño: conseguir la apertura de la vía de ferrocarril: La Fuente de San Esteban -Barca D’Alva (la vía olvidada)

Razones económicas argumentaron el cierre el 1 de enero de 1985, pero nunca se valoraron las razones sociales que aconsejaban su mantenimiento. Desde su inauguración, el 8 de diciembre de 1887, cumplió un papel esencial en la accesibilidad y articulación del territorio del noroeste salmantino y facilitó la comunicación y las relaciones de los habitantes del Campo Charro y de El Abadengo, tanto con su entorno comarcal como con el resto de la provincia; pero la dejaron morir de inanición, hasta que le clavaron la puntilla de muerte el 1 de enero 1985, desoyendo el clamor de la sociedad civil por su mantenimiento.

Muchas fueron las jornadas “facenderas” que se hicieron para limpiar de vegetación la caja de la vía o reponer las tablas de los paseos peatonales de los puentes del río Camaces, de Las Almas, Los Riscos y el de Los Poyos. También mucho ha sido el esfuerzo desarrollado por los carrilanos para fabricar vehículos, buscar soluciones, redactar proyectos para entidades, celebrar reuniones con las administraciones y enorme también ha sido el apoyo económico de muchas personas que de forma anónima contribuyeron a reponer, tabla a tabla, los paseos peatonales en los cuatro puentes, ante la desidia, inacción, pasividad u omisión de todas las administraciones públicas que se desentendieron de esta joya declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento, que es capaz de enamorar al más acérrimo urbanita.

Pero nuestro esfuerzo no ha sido en vano carrilanos, conseguimos transmitir a la sociedad los valores que encierra la vía y conseguimos despertar en la Diputación el interés para el desarrollo turístico de una parte del recorrido que ha tenido efectos económicos en la zona, como así han reconocido las autoridades. Ha sido el primer paso de muchos más que vendrán en un futuro próximo y nosotros no cejaremos en el intento de conseguir que nuestro sueño se haga realidad, de ver circular por la vía los trenes turísticos adaptados al turismo. Oír el “silbato del jefe de estación” sería lo deseable, pero somos conscientes de las dificultades técnicas que ello conlleva y más aun con el deterioro y actos de vandalismo que, día tras día, sufre por su abandono. Pero las dificultades técnicas son subsanables si hay intención y voluntad de las administraciones para ello, porque la vía forma parte de nuestro patrimonio y los políticos, como representantes del pueblo tienes el deber y la obligación de preservar y nosotros se lo recordaremos continuamente.

Desde Tod@vía se ha promovido el aprovechamiento turístico de los 76 kilómetros de la línea férrea, única en el mundo que es BIC, mediante la circulación de vehículos no ferroviarios de bajo peso y velocidad reducida, como se ha hecho en otros países de Europa. Se ha actuado, proyectado y colaborado para conseguir financiación, sobre todo de fondos europeos, pero siempre hemos encontramos la “negativa” en los núcleos de decisión políticos, económicos y administrativos. La política dice que no son oportunas las inversiones en los desiertos demográficos frente a los territorios densamente poblados, pero nosotros decimos que las inversiones son necesarias en la lucha contra la desertificación demográfica.

La VI(d)A no vale nada. Tod@vía espera que el Estado, la comunidad Autónoma y los ayuntamientos entonen un “gracias a la VI(d)A” y ayuden a hacer realidad este sueño, esta oportunidad de generar riqueza y trabajo en estas comarcas despobladas y acercar a los ciudadanos a un patrimonio cultural, natural, industrial y paisajístico de primera magnitud.

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