“El número de denuncias en Salamanca por parte de los sanitarios no refleja la realidad”

Antonio Grande, representante de CSIF Salamanca en Sanidad, ha explicado qué medidas serían necesarias para garantizar la integridad física y psicológica del personal que trabaja en Atención Primaria y Especializada. En 2025 hubo tres denuncias por esta causa.

Hospital de Salamanca en una foto de archivo
Hospital de Salamanca en una foto de archivo | S24H

Desde hace años, sindicatos como la Central Sindical Independiente y de Funcionarios han denunciado las constantes agresiones que sufren los sanitarios, tanto de manera verbal como física. Una situación que parece que no se ha rebajado con el tiempo y a lo que habría que buscar soluciones.

El pasado año, la Policía Nacional tramitó un total de tres denuncias por agresiones a sanitarios, número muy bajo y que “no refleja la realidad de lo que ocurre en Salamanca”, en palabras de Antonio Grande, responsable sindical de CSIF en el ámbito sanitario.

Ante esto, las soluciones urgen y mucho, como indica el propio sindicato, algo que pasaría por concienciar a la población y a la propia administración. De este modo, parece que en las próximas semanas o incluso años se luchará también por garantizar en todo momento la seguridad de los profesionales que trabajan en Atención Primaria y Atención Especializada.

La postura de CSIF Salamanca es clara al respecto, todo pasa por una modernización integral de los protocolos de prevención y atención, unos estamentos que se tendrían que cumplir a rajatabla por la seguridad de los trabajadores del hospital de Salamanca y de los centros de salud.

Una vez que la agresión se ha producido, el protocolo dice que la víctima tiene que tener una atención psicológica

Así pues, Antonio ha explicado que “los protocolos están muy bien redactados, pero tendrían que acoger medidas reales. La Administración no se encarga de que se cumplan”. Esto haría que “una vez que la agresión se ha producido, el protocolo dice que la víctima tiene que tener una atención psicológica” de manera continua, “medidas que dejan mucho que desear porque no se cumplen”.

Según ha destacado el representante sindical, el centro de salud de San José es, en la capital del Tormes, donde más agresiones se producen además, como no, de las Urgencias del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca.

En el caso del segundo centro sanitario, debido a que “la población no distingue en muchas ocasiones una patología urgente de otra que se pueda solucionar en el médico de familia”, crea largas esperas y por ende las personas se llegan a "impacientar más y lo pagan con los sanitarios".

La situación requiere medidas por parte de la Administración para que la atención en urgencias no sea tan prolongada, un hecho causado, también, por la falta de médicos de urgencias

Así pues, una de las soluciones pasaría por mejorar la educación sanitaria de cara a prevenir agresiones. Aún así, el propio Grande ha indicado que “la población tiene una buena educación sanitaria para saber qué patologías son peores o no, pero también requiere medidas por parte de la Administración para que la atención en urgencias no sea tan prolongada, un hecho causado, también, por la falta de médicos de urgencias”.

Llegados a este punto, es cuando las agresiones más se producen, tanto físicas como psicológicas, y a la hora de denunciar se dan otro tipo de hechos que fomentan no seguir con las demandas interpuestas. La representación por parte de las Administraciones “no existe” cuando “son los que deberían representar a todos los trabajadores”.

El propio representante en Sanidad también ha añadido que “las Administraciones deberían representar a los propios trabajadores porque la agresión se ha producido en el ejercicio de su trabajo por lo que toda la denuncia a nivel penal recae sobre el propio trabajador”.

Entonces, tras conocer todos estos motivos desde CSIF se seguirá abogando por ser la propia Administración la que formalice la denuncia en todo momento y la que acompañe al trabajador.

El número de denuncias que se han realizado no refleja en absoluto la cantidad de agresiones físicas y verbales que reciben los trabajadores en sus puestos de trabajo

Por lo tanto, “el número de denuncias que se han realizado no refleja en absoluto la cantidad de agresiones físicas y verbales que reciben los trabajadores en sus puestos de trabajo, por lo que es para nada lo que existe en realidad”.

Ante qué sanitarios son los que más sufren estas agresiones, serían los médicos y las enfermeras, pero “estaría expuesto todo el personal, tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada”.

El problema entonces suele pasar en mayor medida en Urgencias, todo esto por atender al día unas 450 consultas diarias. Además, con cada una de las personas enfermas van otras dos o tres personas acompañando a las mismas, por lo que en muchas ocasiones hace que se pase de las 1.000 personas las que se acercan por esta unidad con “una gran posibilidad día a día de que ocurra alguna agresión”.

Tras conocer qué ocurre en los centros sanitarios y las agresiones en los mismos, los dos motivos principales serían esa necesaria educación sanitaria para la población, además de los tiempos de espera, donde también habría que “reconocer el buen triaje que se realiza”, donde “clasifican todo en función de la patología”.

Por otro lado, y ante esto, el propio Antonio ha expuesto que “cuando alguien lleva tres o cuatro horas esperando sin información sobre el tiempo de espera, también hace que se impacienten más”, algo a lo que habría que buscar una solución inmediata.

Por último, también ha dejado claro que los profesionales de Urgencias del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca realizan “un gran trabajo” y, ante cualquier persona con una urgencia de vida o muerte, siempre se le atenderá con prioridad.

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