Poblar de olmos la ribera del Tormes, el proyecto estrella por el que vela Salamanca para recuperar lo que un día fue

Con el fin de recuperar las olmedas perdidas en la zona de la ribera se están plantando también fresnos, majuelos, rosa canina, endrinos o adelfas para valorar qué tipos de vegetación son resistentes a las nuevas condiciones climáticas y servir de refugio a la fauna

Raúl de Tapia junto a Clara Obligado, proyecto Recuperación de las Olmedas
Raúl de Tapia junto a Clara Obligado, proyecto Recuperación de las Olmedas | Raúl de Tapia

La ciudad de Salamanca sigue creciendo en el área de medioambiente, impulsando investigaciones como el proyecto 'Restauración de Infraestructuras Verdes para los polinizadores', donde es pionera; también en otros como el de la 'Recuperación de las Olmedas', que trabaja por la conservación de los recursos genéticos del olmo para devolver el paisaje de olmedas a las riberas charras.

Raúl de Tapia, biólogo y director de la Fundación Tormes-EB, es el técnico que impulsa este atractivo proyecto que ha sido bautizado como ‘Bosque de los libros’, una idea que ha saltado al panorama nacional e incluso internacional, convirtiéndose en estrella, y que cuenta con voluntarios de Madrid que han sido escritores y lectores, dada la conexión que se pretende forjar con la cultura y las artes para “devolver a la naturaleza las páginas escritas”.

Se han plantado ya como prueba dos mil metros cuadrados con olmos y fresnos, cultivados en la Universidad Politécnica de Madrid, con la intención de crear a finales de este año un vivero de olmos resistentes a la grafiosis para seguir plantando a lo largo de la ribera del Tormes en pueblos que van desde Villamayor a Ledesma. De Tapia detalla que los olmos se perdieron en los años 80 por esta enfermedad y que en los últimos años ya se han conseguido generar plantones que son resistentes a esa devastación que sufrieron en las riberas y como árboles de plazas. La intención de la Fundación es “devolver todo el paisaje tormesino de olmedas a las riberas, pero acompañándolo de un sotobosque que permita el uso de las aves con todos estos frutos silvestres”.

Este ‘Bosque de los libros’ nace realmente de un libro escrito por Raúl de Tapia junto con la escritora argentina Clara Obligado para generar un bosque dedicado a los libros que los une con los árboles y que han sido muy bien recibidos en la Feria del Libro de Buenos Aires, en Argentina.

Raúl de Tapia junto a Clara Obligado, proyecto Recuperación de las Olmedas
Raúl de Tapia junto a Clara Obligado, proyecto Recuperación de las Olmedas | Raúl de Tapia

Sobre este proyecto, el biólogo salmantino expresa que es “muy enriquecedor” porque están empezando a interesarse escritores para venir a plantar olmos y que, de hecho, ya tienen preparada otra parcela para seguir plantando a partir de octubre o noviembre y hermanar así el ‘Bosque de los libros’ con un ‘Bosque de Poesía’ que hay en Argentina hasta donde viajará Raúl se Tapia para la presentación de este proyecto.

Insiste en que en la ciudad del Tormes se lleva trabajando intensamente, sobre todo en los últimos cinco años en la plantación de olmos, una labor que impulsa activamente el Ayuntamiento de Salamanca.

Como complemento de la plantación de olmos, y con el fin de recuperar las olmedas perdidas en la zona de la ribera, concretamente en Almenara, dentro de un proyecto de renaturalización de las orillas del río, se están plantando también fresnos para ver cómo aguantan en condiciones adversas en esta zona. En la misma zona ribereña también se está trabajando con las especies de majuelo, rosa canina y endrino, orientadas fundamentalmente a proporcionar recursos tróficos (fuente de alimento) y de refugios a las aves.

Especies de plantas en la zona del Marín que contribuyen al refugio de diferentes aves
Especies de plantas en la zona del Marín que contribuyen al refugio de diferentes aves | Andrea Mateos

En el caso de los fresnos, este experto indica que responden muy bien a este entorno y que en pocos años van a empezar a sombrear de forma visible, siendo también una especie que favorece la nidificación de las aves, ayudando a la cría. De cara al futuro, la idea es seguir potenciando de forma más abundante esas pequeñas plantaciones de especies como majuelo, rosa canina o arbustos espinosos, que testifica “por un lado favorecen los polinizadores y también tiene frutos carnosos que facilita las entradas de aves y la nidificación, como es el caso de las currucas que gustan de hacer sus nidos en zonas bajas, pero que a la vez están muy protegidas por las ramas espinosas que forman una especie de enjambre de púas”.

El Ayuntamiento de Salamanca está trabajando en la plantación de árboles frutales de secano como el almendro, membrillar o los endrinos que “funcionan muy bien en las condiciones de baja precipitación y escaso suelo, y cuyos frutos secos y carnosos son un gran aporte para la fauna”.

Voluntariado ambiental en el Marín de la Fundación Tormes EB para plantar adelfas como refugio de fauna
Voluntariado ambiental en el Marín de la Fundación Tormes EB para plantar adelfas como refugio de fauna | Andrea Mateos

Integrado en este gran proyecto de recuperación de olmedas en colaboración con el consistorio salmantino, entra en juego, lo que De Tapia señala como algo anecdótico pero que también cumple una función vital en este ciclo por fomentar y potencial la fauna y la flora dentro de la propia ciudad. Se trata de la plantación de adelfas en los entornos del Marín de cara a la construcción de refugios para la fauna: aves, reptiles, insectos o incluso pequeños roedores.

Esta es una actividad que se enmarca dentro de ese gran proyecto de renaturalización y que fue ejecutada este viernes 21 de mayo por la mañana por varios voluntarios junto con a personal de la Fundación Tormes-EB, quienes plantaron unas cien adelfas entre otras especies ya existentes en la zona como jaras, fresnos, escobas o saúcos, aprovechando que esa zona tiene mucho potencial al estar cercana al río e intentando buscar esa conexión en esa zona seca y de suelo pizarroso con la vegetación de la orilla del Tormes.

La plantación de adelfas es de experimentación para comprobar como resisten estos plantones frente a la nueva situación climática. La adelfa es una especie, que según describe Raúl, es bastante resistente a periodos largos de sequía, que no necesita mucho mimo y una especie que crece con mucho volumen, generando un gran cuerpo, y que, de hecho, se puede encontrar no solo en la ciudad o las riberas ahora, sino también en las autovías.

Voluntariado ambiental en el Marín de la Fundación Tormes EB para plantar adelfas como refugio de fauna
Voluntariado ambiental en el Marín de la Fundación Tormes EB para plantar adelfas como refugio de fauna | Andrea Mateos

La idea de plantarlas cerca del río es para valorar qué tipos de vegetación no son solo resistentes a las nuevas condiciones climáticas, sino que también son resilientes, es decir que pueden recomponerse frente a periodos largos de altas temperaturas y bajas precipitaciones, algo que esta planta cumple muy bien. Al tener mucho volumen, la adelfa genera mucha biomasa, hojarasca que es muy buena para nutrir el suelo e ir generando materia orgánica; también forma una pantalla vegetal, una especie de cortavientos que facilita la retención de las semillas incluso de otras plantas, favoreciendo su germinación e implantación.

De igual manera, es un refugio idóneo para las aves, una de las funciones primordiales que se busca con este proyecto de renaturalización, para que se puedan mantener a salvo frente a depredadores cada vez más comunes como los gatos asilvestrados u otros mamíferos carnívoros que hay en la zona.

Que el proyecto se esté haciendo con personal voluntario, destaca que es porque forma parte de un proyecto de ciencia ciudadana, donde a través de los participantes se da a conocer la utilización de estas especies, las funciones que cumplen y cómo se puede ir mejorando la ciudad a través de estos procesos de investigación.

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