Todo lo que puedes deducir en la declaración de la renta (y que podrías estar pasando por alto)
Poner un punto de recarga de vehículos en tu garaje, comprar un coche eléctrico, gastos de guardería, ayuda doméstica… son algunas de las deducciones que se pueden incluir en la presente campaña de la renta
A pesar de que estaba previsto que la campaña para presentar la declaración de la renta 2025 vía internet se iniciara este miércoles, desde última hora de la noche de este martes ya se podía revisar y enviar el borrador.
Otro año más los españoles tienen que rendir cuentas con Hacienda y muchos recurren a un gestor para presentarla, pero otra gran mayoría la realizan independientemente y de manera individual.
Para este último grupo de personas, quizá la mayoría, cabe recordar que la Agencia Tributaria no incluye ninguna de las deducciones a las que el ciudadano podría estar optando. En palabras coloquiales, Hacienda no te va a llamar para decirte que te falta una deducción; o la pones tú, o ese dinero se queda en las arcas públicas.
Existen decenas de deducciones a las que puede optar un ciudadano español y hay que tener en cuenta que hay algunas que son de carácter estatal y otras que son independientes de cada comunidad autónoma.
Por eso, y ante tantos apartados, la letra pequeña de la renta 2025 puede hacer que se te olvide incluir en algunos pasos unos importes deducibles que puede hacer reducir el compromiso monetario con el Erario o que incluso agrande la cuantía a devolver.
Movilidad eléctrica y eficiencia energética
Una de las deducciones a nivel estatal a las que más personas se acogen en los últimos años tiene que ver con la movilidad eléctrica.
Si el contribuyente adquirió en 2025 un vehículo eléctrico o híbrido enchufable, puede deducirse un 15 % del valor de compra -siempre sobre una base máxima de 20.000 euros-. Del mismo modo, podrá deducirse el coste de la instalación de un punto de recarga en casa con un importe máximo en la factura fiscal de hasta 600 euros -El pago debe haberse hecho por transferencia o tarjeta bancaria (nada de efectivo) y no pueden contar las subvenciones recibidas-.
En relación con la eficiencia energética, siguen manteniéndose beneficios fiscales a nivel estatal por obras para mejorar el consumo en la vivienda.
Esto se traduce en que Hacienda te premia por hacer reformas que hagan que tu casa gaste menos energía. Eso sí, no vale con decir “he puesto ventanas mejores o un aislamiento más eficiente”, el contribuyente necesita tener en su poder un Certificado de Eficiencia Energética de antes de la obra y otro de después realizado por un técnico.
Cumpliendo ese requisito previo, si la vivienda reduce un 7 por ciento la demanda de energía se puede deducir un 20 por ciento de la obra, mientras que, si se llega al 30 por ciento del ahorro de consumo, la deducción llegará al 40 por ciento. Si además se mejora la eficiencia energética del edificio completo el porcentaje llegará al 60 %.
Además del cargador eléctrico, la compra de vehículos o las obras de eficiencia energética, hay otros tres bloques a nivel estatal que la gente suele olvidar.
El primero se relaciona con los donativos. Ser solidario es lo que más ‘devuelve’, en términos relativos, a nivel nacional.
El 80 % de los primeros 250 euros que se hayan donado a ONGs, fundaciones o instituciones serán devuelto por Hacienda, es decir, si has donado 100 euros, el Erario Público te devolverá 80.
Después de esos primeros 250 euros, la deducción es del 40 por ciento o 45 si se lleva más de tres años donando a la misma entidad.
Deducciones por inversiones en empresas emergentes o por maternidad
Otra de las deducciones a las que se puede optar a nivel estatal tiene que ver con la inversión en empresas de nueva creación. Si el contribuyente invirtió en 2025 en ‘startup’ o empresas de creación reciente, puede deducirse el 50 por ciento de lo invertido, siempre con un límite de base de 100.000 euros.
Por otro lado, aunque no es una deducción directa de la cuota, los españoles pueden seguir incluyendo planes de pensiones que reducen la base de cotización. Así mismo, aunque solo en contratos antiguos, se podrá seguir deduciendo el alquiler si la firma de este es anterior a enero de 2015 -existen otras deducciones a nivel autonómico que se explican a continuación-.
Otro de los apartados que muchos contribuyentes olvidan es el relacionado con las deducciones familiares estatales. Las madres trabajadoras con hijos menores de tres años pueden aplicar la deducción por maternidad, que alcanza hasta 1.200 euros anuales por cada hijo.
En esta misma línea, las familias numerosas también cuentan con una deducción estatal que puede alcanzar los 1.200 euros anuales, cantidad que se eleva hasta los 2.400 euros en el caso de familias numerosas de categoría especial. Además, esta cuantía puede incrementarse en 600 euros adicionales por cada hijo que exceda el número mínimo exigido para tener esta condición.
Más allá de las deducciones clásicas -hablando de las estatales- existen gastos vinculados al trabajo que también pueden rebajar el resultado de la declaración. Entre ellos se encuentran las cuotas sindicales, los gastos de colegiación obligatoria, los costes de defensa jurídica derivados de conflictos laborales —con un límite de 300 euros— o determinados gastos por movilidad geográfica cuando el trabajador ha tenido que trasladar su residencia por motivos laborales. Aunque su cuantía suele ser menor, su inclusión puede marcar la diferencia entre pagar o recibir devolución.
El ‘blindaje’ de Castilla y León
Castilla y León tiene beneficios únicos para sus residentes, especialmente para aquellos que viven fuera de las grandes capitales y para las familias.
En ese sentido, las familias que hayan tenido hijos en 2025 o hayan adoptado podrán deducirse 1.010 euros si es el primer hijo, 1.475 euros por el segundo y 2.351 euros por el tercero. Cifras, no obstante, que crecen si la familia vive en un municipio de menos de 5.000 habitantes.
En la línea de las familias, Castilla y León vuelve a permitir deducir los gastos de guardería (que se suman a las deducciones estatales). De este modo se pueden deducir el total de lo pagado en preinscripción, matrícula y asistencia, siempre con un límite de 1.320 euros.
Además, se puede deducir el cien por cien de los gastos en libros de texto y material escolar, así como el aprendizaje de idiomas.
Jóvenes y Medio Rural
La comunidad autónoma sigue apostando por el asentamiento en el mundo rural, así como la emancipación de los jóvenes de Castilla y León.
Para ello, en la declaración de este año se podrá volver a deducir el 20 por ciento de las cantidades pagadas en alquiler por los menores de 36 años, con un límite directo de 459 euros. Cifra que sube si se está viviendo en un núcleo rural de menos de 10.000 habitantes o 3.000 si está a menos de 30 kilómetros de la capital.
Si en vez de alquilar este nicho de personas ha adquirido una vivienda en propiedad en un pueblo, tendrá una deducción del 15 por ciento de lo invertido en 2025.
Lo que CyL ofrece en letra pequeña
Además de estas deducciones que ya se han podido desgravar en Castilla y León en periodos impositivos anteriores, existen otras que pueden pasar desapercibidas.
Es el caso de la ayuda doméstica, puesto que, si el contribuyente tiene hijos o padres mayores y ha contratado a alguien para cuidarles o ayudarles, se puede deducir el 15 por ciento de las cuotas, con un límite de 300 euros.
Además, y aunque no se haya contratado a alguien para prestar el servicio, si con el contribuyente vive una persona mayor de 75 años o con discapacidad, se puede deducir un importe comprendido entre los 300 y los 656 euros, dependiendo del grado de dependencia.
Por otro lado, la comunidad tiene deducciones relacionadas con el Patrimonio Histórico, I+D+i o la adopción internacional. En el primero de estos casos, es decir, si un castellano y leonés ha invertido para reparar o conservar bienes del territorio autonómico inscritos en el registro de Patrimonio Cultural, podrá deducirse un 15 por ciento de ese importe.
Ese mismo porcentaje podrá desgravarse si ha realizado donaciones para fundaciones de universidades de la región o para fomentar la investigación y el desarrollo.
Por último, existe un apartado de adopción internacional y si el ciudadano ha adoptado a un hijo de fuera de España, hay una deducción adicional de 784 euros que se suma a la de nacimiento.
Deducciones con límites
Cabe recordar que todas estas deducciones autonómicas suelen tener ciertos filtros o límites. En Castilla y León casi todas requieren que la Base Imponible no supere ciertos límites (generalmente los 18.900 euros de manera individual y 31.500 euros de manera conjunta).
No obstante, también hay que señalar que muchas de estas ayudas, como las de nacimiento o ayuda doméstica, son un ‘impuesto negativo’ ¿Qué significa esto? Pues que, aunque no se deba pagar a Hacienda, la Junta abonará aun así el dinero de la deducción.
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