Pueblos inundados, carreteras cortadas y dos ríos en alerta roja por la borrasca Leonardo: el Huebra y el Cuerpo de Hombre
Numerosos pueblos miran a sus ríos que vienen crecidos y algunos, como Miranda de Azán, ya tienen inundadas varias calles
Sacos de tierra en las puertas y aceras y los ojos puestos en los ríos y arroyos. La provincia de Salamanca está en alerta con numerosos regatos, arroyos y ríos crecidos amenazando con desbordarse. En algunas localidades, como Miranda de Azán, las calles ya están inundadas por el desbordamiento del regato, el mismo que hace siete días lleno de agua garajes. Una dotación de bomberos ya está en la localidad.
La borrasca Leonardo está dejando lluvias intensas y dos ríos salmantinos en alerta roja. Son el Huebra, en el punto de Puente Resbala y el Cuerpo de Hombre a la altura de Sotoserrano, que también tiene declarada alerta amarilla en el punto de medición de Béjar. El Huebra en Saucelle ha pasado a media mañana de este jueves a estar en alerta amarilla.
El río Almar también se ha desbordado a la altura de la localidad de San Vicente, anegando la zona más cercana a la ribera del río, en concreto el terreno ocupado por una vivienda y ganado, mientras que en el punto de control situado en Alconada va crecido.
Las lluvias han inundado varias carreteras de la provincia y dificultado los accesos a numerosos municipios. Es el caso de la carretera del Sitio Histórico de Los Arapiles que está completamente inundada por las lluvias. La vía, que une Arapiles y Calvarrasa de Abajo es intransitable, al igual que la DSA 206, en Monterrubio de la Sierra, que sufre un corte en la salida del pueblo hacia Mozárbez.
Otra de las carreteras afectadas por las intensas lluvias es la que une Salamanca con Matilla de los Caños, la DSA-310. La Guardia Civil ha intervenido para cortar el paso de vehículos debido a que el agua inundaba la vía a la altura de La Valmuza.
La ribera del Tormes ha quedado inundada tras las lluvias que se han producido en la capital salmantina durante la madrugada y la noche de este jueves, 5 de febrero. Una crecida que ha encharcado los caminos de la zona y donde se recomienda no transcurrir hasta que todo vuelva a la normalidad.
Otra consecuencia de la borrasca y de los fuertes vientos, es la caída de árboles. En el patio trasero del colegio antiguo de Babilafuente un árbol de grandes dimensiones se ha caído, arrancado de raíz.
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