SOS Desaparecidos exige una revisión "exhaustiva" de los casi 7.000 casos activos en España, cuatro de ellos en Salamanca

La asociación reclama que se asegure la existencia y correcta gestión de estos perfiles biológicos en cada caso, garantizando que estén integrados en las bases de datos de Interior y, crucialmente, compartidos con Interpol

Dispositivo de búsqueda. Foto de archivo
Dispositivo de búsqueda. Foto de archivo

La Asociación SOS Desaparecidos ha solicitado formalmente al Ministerio del Interior y al Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES) una actualización profunda de los 6.874 expedientes que permanecen activos en nuestro país. A través de esta petición, la asociación pretende transformar la gestión actual de las búsquedas, poniendo el foco en la eficacia técnica y la coordinación institucional por encima de las cifras oficiales.

Refuerzo del ADN y control documental

Uno de los pilares de la propuesta es la verificación rigurosa de las muestras de ADN. La asociación reclama que se asegure la existencia y correcta gestión de estos perfiles biológicos en cada caso, garantizando que estén integrados en las bases de datos de Interior y, crucialmente, compartidos con Interpol. El objetivo es que cualquier coincidencia internacional pueda ser detectada de inmediato mediante herramientas forenses de última generación.

Además, la entidad plantea un control más estricto sobre la actividad administrativa de los desaparecidos. Proponen revisar posibles renovaciones de documentos oficiales o movimientos burocráticos que puedan haber pasado inadvertidos y que ofrecerían pistas vitales sobre el paradero o la actividad reciente de estas personas.

La iniciativa también pone el foco en los centros sanitarios. SOS Desaparecidos urge a mejorar los protocolos de comunicación para aquellos casos en los que una persona es atendida sin documentación o se encuentra en un estado que le impide identificarse. Se busca que la conexión entre los servicios de salud y las fuerzas de seguridad sea automática y ágil, evitando que personas buscadas pasen desapercibidas en el sistema asistencial.

Cuatro personas desparecidas en Salamanca

Actualmente, hay cuatro personas desaparecidas en Salamanca de las cuales, una de ellas es menor.

El 13 julio de 2007, el rastro de José Luis Morante, de 26 años, se perdió en algún punto comprendido entre Béjar y el pueblo cacereño de Hervás. Inicialmente, la investigación comenzó partiendo de la hipótesis de que la desaparición era de carácter voluntario sin embargo, con el rápido avance de las investigaciones, la sospecha inicial se fue disipando dando la razón a la familia, quien desde el primer momento se posicionó de forma reticente ante la primera versión.

El 16 de agosto, a punto de cumplirse un mes de la desaparición y pese a estar decretado el secreto de sumario, trascendió que las batidas de búsqueda por parte de la Guardia Civil y el resto del operativo se había intensificado especialmente en la zona de Béjar, aunque, posteriormente, el radio se amplió para incluir los pueblos de Baños de Montemayor, Hervás y Montehermoso, municipio que, al parecer, frecuentaba con asiduidad el joven.

Pese a no hallar rastro alguno que permitiera dar con el paradero de José Luis, se hizo pública la detención de tres personas como presuntas implicadas en la desaparición del bejarano: dos hombres y una mujer quienes, en un corto periodo de tiempo, fueron puestos en libertad por falta de pruebas que les incriminaran.

El 25 de marzo de 2017, se perdió la pista de Manuel Moro Martín en Domingo Rey, cuando tenía 53 años. Medía 1, 70cm y pesaba 70 kg. Tiene el pelo negro, largo y ondulado, barba y bigote y los ojos marrones. Nada se sabe de su paradero.

José Antonio, el montañero desaparecido en Béjar el 29 de diciembre de 2022, es otro de los nombres que figuran en la lista. Tras númerosas batidas de búsqueda, concluidas todas ellas sin éxito, la última se llevó a cabo durante el 21 y el 22 de junio de 2025. Tampoco, pese a los esfuerzos, se pudo dar con ningún indicio concluyente.

La última persona desaparecida en Salamanca de la que nada se sabe es una menor, cuyo rastro se perdió el 3 de febrero del año en curso. Tiene 14 años y la última vez que se la vio vestía chándal.

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