Los trabajadores de una residencia de Alba de Tormes deciden ‘autoconfinarse’ en el centro para evitar que los ancianos se contagien de coronavirus

Los trabajadores de una residencia de Alba de Tormes deciden ‘autoconfinarse’ en el centro para evitar que los ancianos se contagien de coronavirus
Los trabajadores de una residencia de Alba de Tormes deciden ‘autoconfinarse’ en el centro para evitar que los ancianos se contagien de coronavirus

Dado que no había ningún caso positivo dentro de la residencia y que los únicos que podían introducirlo eran los trabajadores, tomaron esa decisión voluntariamente para proteger a las personas mayores que viven allí

Si algo está haciendo este estado de alarma es sorprendernos. Para bien y para mal. Son muchas las iniciativas que han surgido en estas tres semanas que dejan a relucir esa humanidad que aparece en los peores momentos. Desde los aplausos momentáneos, pasando por los mensajes anónimos para pacientes hospitalizados y profesionales, hasta el confinamiento voluntario en el centro de trabajo.

 Eso es precisamente lo que han hecho los trabajadores de una residencia de Alba de Tormes, que al ver que no había ningún caso positivo –ni sospecha- de coronavirus dentro de la residencia y que ellos eran los únicos que lo podían introducir, han querido asegurarse de que ‘el bicho’ no entre dentro de sus paredes. Para ello, desde el pasado miércoles 1 de abril algunos han empezado a hacer la cuarentena dentro del centro.

Tal y como explica a este periódico el responsable de auxiliares, Óscar García, en la residencia suspendieron las visitas de familiares cinco días antes de la declaración del estado de alarma, por lo que no había ninguna posibilidad de que se contagiaran más allá de los propios trabajadores. Además, cada residente está en su habitación para cumplir con las distancias de seguridad. De esta manera, se aseguraban que en caso de contagiarse alguien, el virus no se propagara por todo el centro.

Pero para ir más allá, de manera voluntaria las auxiliares, la enfermera, la encargada de limpieza y la dirección decidieron pasar la cuarentena en el centro “para que nuestros abuelos estén bien atendidos y más acompañados, puesto que no tienen a sus familias”.

Esos diez trabajadores velarán durante este estado de alarma de los 56 residentes, una iniciativa que ha sorprendido a los familiares, que se han mostrado muy agradecidos a los trabajadores por este detalle. ¿Y cómo mantienen el contacto los residentes con sus seres queridos? Gracias a las videollamadas que hacen desde los móviles de los propios trabajadores.

Una iniciativa que, sin duda, ayudará a salvar vidas.

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