El congreso organizado por la Asociación Felupus en Salamanca se convirtió en un foro de gran relevancia científica para pacientes y especialistas, donde se presentaron las terapias más esperanzadoras en el abordaje del Lupus Eritematoso Sistémico (LES). La ponencia central contó con la participación de los doctores Julia Barbado e Iván Cusacovich, ambos referentes en el campo de las enfermedades autoinmunes.
La doctora Julia Barbado acaparó el interés al exponer los avances de un proyecto de investigación pionero que explora el uso de terapias avanzadas con células mesenquimales para el tratamiento del lupus.
La doctora compartió los primeros resultados obtenidos en pacientes, que han sido notablemente positivos. Se ha logrado una reducción de entre el 65 % y el 80 % en la proteinuria (exceso de proteínas en la orina, un indicador de daño renal) tan solo un mes después de la administración de la terapia. También se ha observado una reducción progresiva de corticoides e inmunosupresores durante el seguimiento. La conclusión más alentadora llega tras un seguimiento de ocho años, donde se ha determinado que no se produjeron brotes ni formación de tumores en los pacientes tratados.
La doctora Barbado ha enfatizado que, si bien la investigación con terapias celulares es un camino a medio y largo plazo, tiene un gran potencial para transformar el paradigma terapéutico del lupus, ofreciendo una alternativa innovadora a los tratamientos tradicionales.
Por su parte, el doctor Iván Cusacovich ha centrado su intervención en el papel crucial de la genética y su actividad (transcriptómica) en el desarrollo y la respuesta al tratamiento del lupus.
El doctor abordó tres aspectos fundamentales:
Bases Genéticas y Transcriptómicas: Explicó que el lupus no se debe principalmente a mutaciones individuales, sino a alteraciones en cómo se expresan los genes. El análisis de estas "firmas génicas" permite clasificar a los pacientes y anticipar su evolución o su respuesta a la terapia.
Diferencias entre Sexos: La mayor incidencia en mujeres se relaciona, en parte, con fenómenos de escape de la inactivación de genes en el cromosoma X, así como con la existencia de múltiples copias de genes con función inmunitaria y factores hormonales. El doctor también señaló que, aunque es una enfermedad poligénica, existen casos raros donde una única mutación en genes como TLR7 o C1 puede ser la causa del lupus.
Aplicaciones Clínicas Reales: El doctor Cusacovich anunció que ya se han desarrollado paneles genéticos capaces de predecir la respuesta a tratamientos específicos como belimumab, micofenolato o rituximab. Esta herramienta podría implementarse de forma sencilla y económica en la práctica clínica diaria, representando un paso importante hacia la medicina personalizada real en enfermedades autoinmunes. El análisis del número de copias de ARN de distintos genes es clave para este fin.
Ambos doctores han concluido que la combinación de estas líneas de investigación –terapias celulares regenerativas y el análisis genético personalizado– marcan la hoja de ruta más prometedora para el futuro tratamiento de miles de pacientes con lupus.
Conclusiones
El XXIII Congreso Nacional de Lupus, organizado por la Federación Española de Lupus en colaboración con la Asociación Salmantina de Lupus, reunió a más de 200 inscritos, medio centenar de asistentes y una veintena de profesionales de la medicina en el Colegio Arzobispo Fonseca. Durante la jornada, se presentaron los últimos avances en la investigación de esta enfermedad autoinmune, abarcando áreas como técnicas exploratorias, genética, células madre y otras disciplinas médicas.
Las ponencias también se centraron en la atención integral a los pacientes, destacando el papel del personal de enfermería, las nuevas pautas de evaluación de la discapacidad y la interacción con diferentes tratamientos farmacológicos. Además, se subrayó la importancia de que los pacientes sigan rigurosamente sus tratamientos y de que las administraciones trabajen estrechamente con las asociaciones de ayuda mutua para mejorar la calidad de vida de quienes padecen lupus.
Entre los temas tratados, la salud mental ocupó un lugar destacado, con el psicólogo José María Martínez ofreciendo estrategias de comunicación y pensamiento positivo para aprender a convivir con el dolor y la fatiga. La inteligencia artificial también fue abordada, con Xabier Michelena del Hospital Vall d’Hebron explicando su utilidad como herramienta de apoyo y la necesidad de desarrollar protocolos de conexión entre distintos sistemas.
La prevención y las vacunas, expuestas por la doctora Ana María Haro, enfatizaron la importancia de inmunizarse frente a enfermedades como la gripe, COVID-19, neumococo, herpes zóster o varicela para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Tanto el doctor Antonio Chamorro, presidente del Comité Científico, como Janeise Meneses, presidenta de ASALU, valoraron el congreso como un espacio enriquecedor que favorece la colaboración multidisciplinar y el enfoque integral de la enfermedad. Con el cierre de esta edición, la organización ha dado el relevo a Málaga, que acogerá el XXIV Congreso Nacional en 2026, manteniendo el compromiso de seguir avanzando en investigación y atención al lupus.




