"Que peligren las diputaciones significaría que peligran los servicios que reciben los españoles que viven en la España rural. Si no queremos que haya españoles que vivan en los pueblos pequeños, habría que quitar las diputaciones". El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, defiende el papel de las instituciones provincial dentro de un contexto de reorganización administrativa en el que se propone desde distintos ámbitos la eliminación de las diputaciones. En una entrevista con Jorge G. Trevín para la agencia Ical, asegura que "las diputaciones no son las más endeudadas ni proporcionalmente ni nominalmente. En otras instituciones hay que tratar de imponer aún más racionalidad".
A su juicio, "preservar la autonomía municipal no significa que el alcalde o los concejales puedan hacer lo que quieran. Durante estos años hemos cometido el error de permitir que alcaldes con presupuestos pequeños acometieran obras millonarias. Debe permitirse una autonomía, pero dentro del contexto de las cuentas que cada uno pueda administrar. Ser autónomo no significa pertenecer a la república independiente de ningún pueblo, sino hacer una gestión publica adecuada a la estructura del municipio".



