Lumbrales está de celebración desde el pasado 14 de agosto, y en esta programación de actividades no podía faltar un evento que llena de tradición cada año el municipio salmantino: el encierro a caballo.
Así, jinetes y ganaderos han sido los protagonistas desde las 12:30 horas de este domingo, ya que subidos en sus caballos han galopado delante de un grupo de toros bravos y con fuerza.
Una vez finalizada esta actividad en honor al campo y la tradición, la plaza de toros se ha llenado de personas con un mismo objetivo: ver la capea celebrada a continuación, que, aunque finalmente no ha tenido que lamentar ningún herido, sí que ha presentado un susto por un revolcón.



