El pasado lunes, 17 de agosto, el Gobierno de España publicaba la nueva ‘Guía para el diseño de protocolos contra el acoso y el ciberacoso’, una hoja de ruta de cara a los futuros cambios que se introducirán en la lucha contra una lacra social que se sigue llevando vidas por delante año tras año, y que desde la Asociación Salmantina contra el Bullying y el Ciberbullying han valorado de manera positiva con pequeños matices a tener en cuenta.
Cabe recordar, primeramente, que desde ASCBYC se lleva aplicando desde hace muchos años algunas de las medidas que se quieren realizar en este manual, siendo papel fundamental en el mismo al haber escuchado por primera vez en muchos años a las asociaciones de padres afectados por acoso a sus hijos e hijas.
En cuanto a la valoración que ha realizado Guillén, ha expuesto que “la nueva guía nacional supone un avance y recoge algunas de las reivindicaciones que las asociaciones contra el acoso escolar llevan años planteando, aunque todavía quedan cuestiones importantes por incorporar y, sobre todo, mucho trabajo por hacer para que lo que establece la guía se aplique realmente”.
Asimismo, ha destacado las palabras de la propia ministra de Educación, Milagros Tolón, donde ha expuesto que esta guía se ha realizado bajo la demanda de estas organizaciones, pero aún queda un camino largo por recorrer en cuanto a las leyes, donde “todavía no se cuenta con nosotros y eso es un error soberano”, en palabras de la presidenta.
Por otro lado, cabe recordar que esta guía no es de obligado cumplimiento al haberla promocionado el propio Gobierno de España, por lo que al ser Educación competencia de las comunidades autónomas, son ellas las que tendrán que aplicar las medidas adecuadas para paliar los efectos del acoso y del ciberacoso.
Ante esto, Carmen ha explicado que “esta guía se queda en una hoja de ruta, pero puede marcar la actualización de muchos protocolos y puede marcar un precedente”, por lo que también ha destacado que “el problema no lo va a erradicar una guía”. Como ejemplo, ha indicado que algunos protocolos, en cuanto al acoso, llevan anclados en España desde 2011, estando el de Castilla y León en 2017: “Ese año no se hablaba de grooming, sexting, no había inteligencia artificial, no se hablaba de ciberbullying... nueve años después, todo eso existe”.
Medidas que recoge la guía, que lleva aplicando ASCBYC desde hace años, y otras que quedan pendientes
Carmen ha querido destacar en todo momento aquellos puntos importantes, tanto en los negativo como en lo positivo, viendo que han ido dando sus frutos algunas de las reivindicaciones realizadas durante años con talleres y con diferentes charlas a los más pequeños de la provincia de Salamanca.
La primera de ellas y de las más importantes es la justicia restaurativa, algo en lo que ha trabajado ASCBYC desde hace años y que por fin recoge la guía reconociendo la misma. Ante esto, Guillén ha destacado que Salamanca cuenta con “programas vinculados a las prácticas restaurativas y a la justicia restaurativa". Ha añadido que “tenemos un programa vinculado al Ayuntamiento de Salamanca”.
Por otro lado, tener en cuenta a las personas más vulnerables o incluir la LGTBfobia en el manual también aparece, otro punto que se pidió expresamente que se incluyera y que por fin está recogido. Como contrapunto, se ha destacado que también queda otro término por incluir, el de las personas con altas capacidades.
La indefensión y que no sea considerada como tal a la hora de declarar en un niño un nuevo caso de bullying o ciberbullying también es otro de los objetivos que se ha perseguido desde hace años. En este aspecto, ha destacado que “es importante porque durante mucho tiempo se ha utilizado la indefensión como uno de los elementos para determinar si existe acoso escolar, cuando una víctima puede llegar a defenderse porque ya está hasta la gaita de sus acosadores”.
Desde ASCBYC tienen claro que “siempre hemos defendido que el hecho de que una víctima se defienda no significa que deje de ser víctima de acoso escolar”.
En el manual resalta otro punto que ha trabajado ASCBYC desde hace muchos años, los “Guardianes de la convivencia” a través del Proyecto Lobo. De este modo, se enseña a los compañeros a protegerse a modo de ‘manada’, lo que previene las formas de acoso al tener un apoyo real en el que sostenerse.
Nuevos términos y los futuros que aparecerán con la IA y las nuevas tecnologías
Como es lógico, las nuevas tecnologías siempre aportan un bien a la sociedad, pero como con todo en la vida, son otras tantas las personas que utilizan los medios digitales para sembrar el mal y el caos. En los últimos años, se ha llegado a ver cómo esconderse detrás de una pantalla da rienda suelta a poder acosar o ciberacosar, otra lacra contra la que lucha la asociación salmantina.
Ante esto, adaptarse a los nuevos tiempos se torna como un hecho realmente importante si se quiere luchar contra estos casos: “La realidad del acoso escolar ha cambiado y los protocolos tienen que adaptarse a esa realidad. No podemos seguir utilizando protocolos que fueron diseñados para una realidad que ya no existe”.
Por otro lado, seguir formando a los profesionales también es otro de los puntos importantes de cara a combatir la lacra: “No se ha formado a nadie en temas de acoso, ni a técnicos, ni a profesores, ni a autoridades del Estado. Tenemos la LOPIVI, que marca la hoja de ruta, que salió en 2021 y aún está sin hacer. La LOPIVI obliga a todo eso, pero no se está haciendo. Esto demuestra también que el abordaje del acoso escolar tiene que salir del ámbito exclusivamente educativo”.
La presidenta añade que el acoso escolar es un problema de salud pública. Guillén ha explicado que afecta en lo “social, en lo educativo y en lo jurídico”, por lo que “no puede ser responsabilidad únicamente de los centros educativos, tiene que implicar a educación, sanidad, servicios sociales, ámbito jurídico, familias, administraciones y todos los agentes que intervienen en la protección de la infancia. La LOPIVI obliga a todo eso, pero no se está haciendo”.
De este modo, desde ASBYC se ha hecho una valoración positiva de la guía ya que “no somos solo expertos en lo técnico. También tenemos la experiencia personal, la experiencia de las familias, de las víctimas y de quienes llevan años acompañando a personas afectadas por el acoso escolar”. Con esto, tienen claro que el papel de las asociaciones tiene que ser mucho mayor en la elaboración de las leyes y protocolos en pro de que sea efectivos y ayuden a cada vez más familias.



