Salamanca ha mirado este miércoles al cielo para vivir uno de los grandes acontecimientos astronómicos de los últimos años. El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 ha convertido durante unos minutos la ciudad y buena parte de la provincia en un gran escenario, con una ocultación del 99,7% del disco solar visible desde la capital.
El fenómeno comenzó alrededor de las 19:36 horas, cuando la Luna empezó a cubrir progresivamente el Sol. Poco a poco, la luz fue perdiendo intensidad hasta alcanzar su punto culminante cerca de las 20:32 horas, momento en el que apenas quedó visible una pequeña porción del disco solar.
Aunque la franja de totalidad atravesó otros puntos de la provincia, Salamanca capital se encontraba muy cerca de ella y pudo disfrutar de un eclipse prácticamente total. Municipios como Santa Marta de Tormes, Alba de Tormes, Villarino de los Aires, Saucelle, Salvatierra de Tormes, Villar de Gallimazo y Pereña de la Ribera también figuraban entre los puntos salmantinos recomendados para observar el fenómeno.
Salamanca, pendiente del cielo
La expectación se dejó notar desde primera hora de la tarde. Numerosos salmantinos buscaron espacios abiertos, como el Parque Elio Antonio de Nebrija, para seguir la evolución del eclipse, mientras que otros se asomaron a calles, plazas y balcones para contemplar cómo la luz habitual del verano daba paso progresivamente a una oscuridad poco habitual.
La afluencia también se dejó notar en algunos puntos de las carreteras. En uno de los puentes de la A-50 se concentraron personas para observar el eclipse, mientras que en zonas rurales la elevada concentración de espectadores llegó a provocar posibles problemas de cobertura telefónica.
En pleno centro de la ciudad, la avenida Mirat ofrecía a las 20:34 horas una imagen poco habitual, con la iluminación natural notablemente reducida. Salamanca se teñía de oscuro mientras el eclipse alcanzaba su máxima ocultación.
Un partido de fútbol, interrumpido por el eclipse
El fenómeno astronómico también tuvo consecuencias en el deporte salmantino. El encuentro entre el Ciudad Rodrigo y el Salamanca CF UDS, que se disputaba en el Francisco Mateos, tuvo que detenerse a las 20:25 horas para evitar posibles daños en la vista de jugadores y aficionados durante el momento de mayor ocultación.
El choque permaneció parado durante aproximadamente diez minutos y posteriormente se reanudó.
Las aves también notan el cambio de luz
La repentina reducción de luminosidad no pasó desapercibida para los animales. En Salamanca, los cambios en la luz provocados por el eclipse alteraron durante unos minutos el comportamiento de algunas aves.
Los gorriones buscaron refugio en los árboles y las palomas dejaron de verse en las calles. Cuando la luz comenzó de nuevo a recuperar intensidad, las aves volvieron progresivamente a su actividad habitual.
El fenómeno también se hizo notar en el entorno rural: algunas gallinas se dirigieron al gallinero antes de lo habitual, coincidiendo con el oscurecimiento provocado por el eclipse.
Miles de personas siguieron el espectáculo
Uno de los principales puntos de concentración fue el Parque Elio Antonio de Nebrija, donde alrededor de 3.000 personas se reunieron para contemplar el fenómeno astronómico.
La expectación alcanzó su punto máximo en torno a las 20:32 horas, cuando Salamanca registró la máxima ocultación. Durante unos instantes, la ciudad quedó sumida en una oscuridad extraordinaria para una tarde de agosto.
A partir de las 21:00 horas, el eclipse comenzó ya su fase de salida. La Luna empezó a descubrir de nuevo el Sol y la luminosidad regresó poco a poco a las calles salmantinas. A las 21:24 se daba por finalizado el eclipse solar en Salamanca. Afortunadamente, durante el fenómeno, no ha ocurrido ningún accidente.
El eclipse deja así una de esas estampas difíciles de repetir, una Salamanca casi a oscuras en pleno mes de agosto y miles de personas mirando al cielo para contemplar un fenómeno astronómico.




