Los vecinos de Topas vivieron la pasada madrugada de tensión y miedo. Un incendio declarado en el corral de una vivienda deshabitada provocó una gran alarma ya que se fue pasando a las viviendas colindantes. El alcalde del municipio, Héctor García, que incluso estuvo subido en un tejado apagando las llamas, aseguraba que “si no es por los vecinos no se quemaron las tres casas”.

Explica que la rápida intervención de los vecinos hizo que no haya que lamentar más daños. “Tenemos mucha agua en el pueblo y había dos bocas de riego justo a cada lado de la casa, así que los vecinos que tenían mangueras de extinción las conectaron y empezaron a apagar el fuego”, explica el alcalde. Afirma que “cuando yo llegué ya llevaban un rato apagando los vecinos” y que después llegaron las tres dotaciones de bomberos de la Diputación, dos del parque de Villares de la Reina y una de Ledesma que se ocuparon desde ese momento. Los bomberos han trabajado durante horas a lo largo de la madrugada hasta que han conseguido refrescar bien y garantizar que el fuego no iba a tener una reproducción.
Finalmente, la casa en la que se inició el fuego ha quedado totalmente calcinada, mientras que las otras dos han podido salvarse sin muchos daños. Una de ellas tiene dañada una esquina y parte del tejado y la otra ha sufrido daños provocados por las tareas de extinción y tiene agua dentro. Esa sí estaba habitada por una vecina que pasa largas temporadas en la localidad que precisamente tenía pensado irse este miércoles.



