La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, ha presidido la reunión de la Mesa de Seguimiento Permanente de Acogida al Refugiado en Castilla y León, creada en septiembre de 2015 a raíz de la crisis humanitaria derivada de la huida de miles de personas de la guerra en Siria, con el objetivo de dar estabilidad al proceso y conseguir la integración social de los que vengan a la Comunidad.
Esta Mesa está formada por la Junta de Castilla y León -a través de las consejerías de Presidencia, Empleo, Fomento y Medio Ambiente, Sanidad, Familia e Igualdad de Oportunidades y Educación- y por Cruz Roja, ACCEM, Cáritas y la Federación Regional de Municipios y Provincias de Castilla y León.
Alicia García ha señalado que, desde su puesta en marcha en 2015, se ha mejorado el sistema de atención a los inmigrantes y refugiados que llegan a Castilla y León. En 2016 había en la Comunidad 141 plazas para la acogida de refugiados de ACCEM y Cruz Roja dentro del acuerdo de colaboración que mantienen con el Gobierno de España y, en la actualidad, estas entidades cuentan con 525 plazas de primera acogida y acogida temporal dentro de este acuerdo, 384 más. Esto significa que en solo dos años se ha cuadruplicado esta capacidad de atención.
Ante la situación derivada del acogimiento en España de las personas embarcadas en el barco ?Aquarius?, la Junta de Castilla y León ha ofrecido de nuevo al Gobierno de la Nación su colaboración para acoger a parte de estas personas. En este sentido, el martes se remitió una carta a la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, para ofrecer Castilla y León como tierra de acogida, de solidaridad y abierta a los refugiados, y para acoger, muy especialmente, a menores no acompañados que están en esa embarcación, y hoy se ha convocado a la Mesa de seguimiento permanente de atención al refugiado para analizar con qué recursos cuenta la Comunidad y a cuántos emigrantes se puede recibir.
La consejera ha explicado que la primera de las conclusiones más importantes a las que se ha llegado en la reunión es que, aunque aún es pronto para saber a cuantos refugiados será necesario acoger, Castilla y León está preparada para ello y cuenta con más recursos que en 2015, cuando se constituyó esta Mesa de seguimiento y con mayor capacidad de atención. En este sentido, la coordinación entre las administraciones y las entidades especializadas está funcionando correctamente y las dificultades que surgen son solventadas de manera ágil. Las personas que están viniendo a Castilla y León necesitan de una atención especial y, por ello, cuentan con una serie de recursos que implican la coordinación de diferentes departamentos, como sanidad, servicios sociales de la comunidad autónoma y de las corporaciones locales, educación o empleo, y todos ellos están dando ya una respuesta satisfactoria.





