Este lunes, 5 de octubre, se celebra el Día Mundial de las y los Docentes, una efeméride con la que se quiere “apoyar al personal docente: 60 años protegiendo la profesión, promoviendo su condición y configurando nuestro futuro”, lanzando un recordatorio a la sociedad sobre la importante labor que realizan, además de solicitar recursos adecuados y condiciones dignas.
Por otro lado, han recordado uno de los grandes documentos que sirvieron para difnicar esta profesión, al cumplirse sesenta años de la Recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la UNESCO relativa a la Condición del Personal Docente, donde se definieron “las responsabilidades y derechos del profesorado y propuso normas sobre su formación, contratación, empleo y condiciones de enseñanza y aprendizaje”.
Por este motivo, ANPE ha puesto en marcha la campaña “El valor de la profesión docente”, de car aa impulsar reivindicaciones concretas sobre la necesidades mas importantes de los y las docentes entre las que se encuentran: un acuerdo político de mínimos que aporte estabilidad al sistema educativo y termine con la interminable sucesión de leyes orgánicas de Educación que llevamos en las últimas décadas; un Estatuto de la profesión docente ambicioso, que regule la formación y el acceso, establezca la carrera profesional y se traduzca en mejoras tangibles para el profesorado; menos burocracia y más tiempo para enseñar, porque nuestra razón de ser es el trabajo con el alumnado, no la labor administrativa; mejores condiciones laborales y recuperación del poder adquisitivo perdido desde 2010; reconocimiento social del profesorado, con hechos y no solo con palabras; y atención al creciente deterioro de la convivencia y de la salud mental en los centros educativos, con recursos suficientes (orientadores, especialistas, personal de apoyo).
Del mismo modo, han querido recordar que los docentes no sólo transmiten conocimiento, sino que también “construimos ciudadanía, fomentamos la igualdad y acompañamos procesos personales que marcan la vida del alumnado”, añadiendo, además, que “todas las profesiones comenzaron con alguien que las enseñó y hay cosas que, aunque no se pueden medir, dejan una huella profunda”.



