Un guineano de 34 años, S.T., ha sido juzgado este martes en la Audiencia Provincial de Salamanca acusado de múltiples estafas haciéndose pasar por vidente. Se trata del denominado profesor Kunate, prófugo de la Justicia desde hace un lustro y que, tras un acuerdo en la vista que debía haberse celebrado en la mañana del martes, deberá ser expulsado de territorio español, al que no podrá acceder en siete años tras haber sido sustituida la pena de prisión por la expulsión al amparo del artículo 89 del Código Penal. Además, deberá cumplir una pena de prisión de dos años y seis meses al hacer efectivo el tribunal la ejecución de una parte de la pena que "no podrá ser superior a dos tercios de su extensión", según reza el citado artículo en su primer punto. También será privado de acceder al derecho de sufragio.
Además de dicha pena, le ha sido impuesta una multa de seis euros diarios durante ocho meses así como la devolución del dinero estafado, más de cien mil euros, que deberá abonar a los damnificados. En concreto, tendrá que pagar 80.000 euros a uno de ellos, 14.000 a dos más, 11.000 al cuarto y 1.500 al último. El abogado defensor, además, pidió la expulsión en un plazo no superior a 30 días, algo que habrá que estudiar ya que tiene más causas pendientes por los que ser procesado.
En 2010 fue arrestado por la Policía en Salamanca acusado de estafar más de 115.000 euros en la provincia charra y en León, haciéndose pasar por vidente con poderes paranormales. Junto a una mujer se promocionaba en periódicos y a través del buzoneo con frases como "Auténtico vidente africano. No hay problema sin solución" y similares. En la primera consulta el cliente debía pagar 40 euros y era recibido en una habitación preparada con artilugios y objetos esotéricos, donde el varón detenido, con la ropa acorde con este tipo de rituales, convencía a algunos de sus clientes para sucesivas consultas. Una vez convencidos los clientes, les iba exigiendo la entrega de diferentes cantidades de dinero para efectuar los conjuros y ceremonias, alegando casi siempre la dificultad de los problemas que planteaban las víctimas.
En su domicilio se encontraron resguardos bancarios de ingresos y un cuaderno en el que figuraban anotaciones respecto a unas cien personas, presuntos clientes y teléfonos de contacto. Algunos de los estafados llegaron a entregar a los falsos videntes hasta 80.000 euros, por lo que con las aportaciones reconocidas por las víctimas se estima que la cantidad apropiada asciende a 115.000 euros.
El profesor Kunate quedó en libertad con cargos pero iba a ser juzgado en enero de 2011 en la Audiencia Provincial de Salamanca. Sin embargo, no se presentó al juicio, por lo que fue emitida una orden de búsqueda y captura. Desde entonces ha estado en paradero desconocido hasta que a mediados de diciembre fue arrestado en San Sebastián tras estafar a otras cuatro personas unos 23.000 euros, teniendo también una orden de captura emitida por un Juzgado de Zamora.



