Desde que los carteles de la Feria Virgen de la Vega 2026 vieron la luz, el 13 de septiembre era uno los días señalados en el calendario de muchos aficionados. Hoy toreaban dos figuras del toreo junto a uno de los toreros de la tierra más seguidos por la afición local.
Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey son en la actualidad las dos figuras más mandonas del escalafón de matadores de toros, mientras que Pérez hace lo propio entre los diestros charros. De ahí el primer ‘No hay billetes’ de la feria.
Todos sabemos lo que pasa en una tarde en la que hay figuras… El espectador paga, el espectador manda. En el segundo y el tercer toro se vio claramente la predilección del público por los diestros de Perú y Salamanca, que en sus cuatro toros los pañuelos se multiplicaron como en el milagro de Jesús.
Lo de Roca no es novedad, pero hoy ha vuelto a poner a la afición salmantina de su lado, dejando claro que es el ‘Rey del valor’.
La corrida se ha hecho demasiado larga y llegados al quinto toro había habido orejas, pero no un toreo que empapará y saciará, por eso el presente seguía con apetito, sobre todo de toreo peruano.

En su primer toro Andrés Roca Rey ya cortó una oreja a 'Cantinelo' como anuncio del zambombazo que vendría después. Este tercer toro de la tarde ya conocía los corrales de Salamanca al haber estado como segundo sobrero en la corrida extraordinaria de San Juan de Sahagún, el 12 de junio. Manseó de salida, yéndose varias veces a los terrenos de toriles. Roca lo sujetó después a contraquerencia, pero no hubo lucimiento con el percal. Ya metidos en materia con la pañosa, el peruano se fue al centro del redondel para fijar al astado que no volvió a irse y se topó con un Garcigrande obediente y noblón, que fue “anti Roca”, pero ahí estaba el “Rey” para hacerlo “pro él”. Hiló una tanda en redondo por la derecha que hizo entrar en calor al público, que al final se calentó con los arrimones de mucho mérito y unas bernardinas de cortar la respiración. Petición mayoritaria y oreja.











