El aprovechamiento del agua en cultivos de las zonas fronterizas de montaña como almendro, olivo y cerezo es fundamental para conseguir revitalizar las zonas haciendo rentable esta producción. Un proyecto de la USAL, con fondos europeos, puesto en marcha en España y Portugal, busca sobre todo dar una alternativa a estas zonas que cuentan con este tipo de cultivos, en muchos casos abandonados.
La profesora de la USAL, Mónica Calvo Polanco, ha sido la encargada de mostrar el potencial de este proyecto dentro de las actividades organizadas por la Universidad de Salamanca en la feria Salamaq.
“Pretendemos llevar todo el conocimiento que tenemos todos los institutos y las universidades para hacer un riego de alta eficiencia en estas zonas que están muy poco pobladas, y los cultivos están abandonados”, asegura. Añade que uno de los problemas de estas zonas es que “no hay relevo generacional porque no hay una expectativa de cómo se pueden explotar esos cultivos. Muchos de ellos están en bancales y contamos en el proyecto con especialistas en bancales de la Universidad Católica de Ávila. Pretendemos conseguir que todas esas zonas tengan un riego eficiente, que el agua que cae se pueda aprovechar y se puedan recuperar estos cultivos”.
Para ello, además de con especialistas en bancales, el proyecto cuenta con estimulantes cuya aplicación permite mejorar la planta frente a plagas y enfermedades o con estudio de las micorrizas. Todo unido, permitirá que todas las comarcas compartan sus fortalezas y puedan trabajar conjuntamente para compartir conocimientos y poder recuperar todas estas zonas de cultivo de una forma sostenible y respetuosa con el espacio en el que se encuentran, que en muchos casos tiene protección ambiental.




