La media veda que permite la caza de especies menores como la codorniz, paloma torcaz, tórtola europea, urraca, corneja, conejo y zorro dio comienzo el pasado 15 de agosto en toda Castilla y León, autorizando la caza de estas especies cinegéticas hasta el 20 de septiembre.
Tras las primeras salidas al campo, los cazadores han trasmitido sensaciones positivas a Javier Tendero, presidente de la Federación de Caza de Salamanca: “Las zonas de regadío han sido muy buenas, ha habido mucha codorniz y los cazadores se han divertido porque ha ido bastante bien la caza. En la zona de secano, se ha visto menos porque esta ave se mueve mucho, es muy caprichosa y se ha ido hacia las zonas más frescas del norte”.
Lo que se está apreciando respecto a las poblaciones de cara a esta temporada de 2026 es que hay bastantes ejemplares de codorniz que se encuentran asentados, sobre todo en la zona de la comarca de Las Villas, en territorios de Cantalpino, Arabayona, Villoruela y Villoria. Haciendo referencia a lo caprichosa que es esta ave, el presidente de la Federación de Caza relata que “estamos teniendo casos de una codorniz que se anilló en Inglaterra y que se ha cazado en Soria. También hemos tenido otro caso de otra que fue anillada en León y que se ha encontrado en Polonia”.

La especie de caza menor que más abunda en la provincia salmantina es, sin embargo, la paloma torcaz, cuya caza se abre el martes 25 de agosto.
“Lo de la paloma torcaz es increíble. Se abaten mucho alrededor de las ciudades y grandes pueblos y pese a ello, la población va cada vez más en aumento, como hace 20 años. Es la especie que se lleva la palma porque es la más numerosa de toda la provincia y además está haciendo mucho daño al girasol y a otros cultivos”, argumenta Tendero.
Debido a la abundancia que se ha visto de paloma torcaz, esta especie no tiene cupos, de hecho, por los daños que genera en la agricultura, en la época del garbanzo y la lenteja, en la zona de La Armuña, en el mes de junio, se permite su caza. De hecho, es probablemente la especie de caza menor que más se abate en la media veda.
El permiso para capturar tórtola europea en la Comunidad de Castilla y León se reabrió en 2025 después de su suspensión durante cuatro años a demanda de Europa dado su declive poblacional. En junio del año pasado la Junta publicó en el Boletín Oficial (BOCYL) la autorización de la caza de esta especie en los 276 cotos de la Comunidad para la media veda, siendo Salamanca la provincia que tenía el mayor número de cotos autorizados (130).

Aunque desde la Federación de Caza se desconoce el número exacto de cotos totales que se han solicitado para esta temporada de 2026, Tendero afirma que este año se han solicitado más que en la anterior temporada y que ya se están solicitando todavía más de cara a 2027.
En el caso de la tórtola hay establecido un cupo máximo de 6 piezas por cazador y por día: “Es una caza que viene impuesta desde Europa para ver cómo reacciona la tórtola. Se están haciendo cupos por países. Al final, es una manera de ir mimando a la tórtola y de ver cómo va evolucionando, y lo cierto es que aquí en Salamanca está evolucionando favorablemente y cada vez hay más abundancia”.
El conejo es, sin embargo, la especie que menos abunda en esta provincia. En la zona de monte está desapareciendo prácticamente porque se está yendo a las zonas de cultivos y a los aledaños de las autovías o vías del tren, que son lugares poco comunes e inapropiados para la cría del conejo, pero se están asentando allí porque es donde menos depredadores tienen.
La urraca, la corneja y el zorro son también especies cuya captura está permitida en la media veda, pero “no tienen tanto aliciente para la caza menor. Los cazadores no suelen ir de propio intento a matar estas especies”, advierte.
La perdiz es otra especie enmarcada en la categoría de caza menor, aunque en este caso no está permitida su captura durante la media veda, sino en la caza general. El motivo es porque en esta fecha los polluelos no son adultos todavía, es lo que se conoce como “media perdiz”. Son por eso ejemplares que se cazan a partir de octubre, que es cuando el pájaro ya es adulto y se defiende mejor.
Es un ave que esta temporada ha criado muy desigual en Salamanca. El presidente de la Federación de Caza matiza que “el problema con la perdiz no es que haya malas poblaciones, es que tiene muchos depredadores. Los cazadores nos ponemos cupos, nos turnamos para cazar, repartimos incluso comederos y bebederos por el campo, pero ni con eso conseguimos que una pollada llegue completa. Por ejemplo, una perdiz puede tener 14 pollos y luego son solo 4 los que llegan a la edad adulta.

Los depredadores que señala son toda clase de rapaces como el águila real, el águila calzada, los búhos, así como la comadreja, el zorro, la marta, el meloncillo o la jineta. Tendero identifica también a la cigüeña, a la que señala como un depredador escondido: “Las cigüeñas parecen tan bonitas y tan buenas, que nadie las identifica como un depredador, sin embargo, son las más peligrosas porque cazan todo lo que anida en el suelo como los polluelos de codorniz, de perdiz, alondras, gazapos, ranas, roedores… Hay una superpoblación de cigüeñas que como la administración no haga nada están causando unos daños muy grandes en estas especies”.
En Salamanca todos los cotos de la provincia están autorizados para abatir a las especies cinegéticas enmarcadas en la media veda. El presidente de caza afirma que “Salamanca en sí es un coto entero”, aunque, por ejemplo, insiste que en la Sierra hay muy poca codorniz.
De cara a esta temporada, Javier Tendero hace también un llamamiento a los cazadores: “Invitamos a todos los que puedan a que colaboren en el Proyecto Coturnix, que busca conservar las poblaciones de codorniz común, porque necesitamos datos, y cuantos más mejor para que podamos hacer frente a las falsas cifras de las asociaciones ecologistas”.



