Muy injusto. Unionistas realizó un gran partido en Anduva ante el Mirandés y perdió por 1-0 debido a un córner olímpico de Riki. Los blanquinegros bramaron ante un arbitraje muy malo de Joan Masip, que anuló un gol legal de Gorka Rivera y no señaló dos penaltis ante Álvaro Gómez y Pau Ferrer.
Javi Medina repitió once titular tras la victoria ante la UD Ourense. Los primeros compases fueron del Mirandés, pero Unionistas desmelenó en el minuto 11. Y de qué manera. Cabezazo imperial de Gorka Rivera al fondo de la red a la salida de un córner. El árbitro, protagonista absoluto del encuentro, anuló el gol entre el estupor de la parroquia charra. Y no solo eso, llegó al FVS para constatar una falta que no pidió ni uno solo de los jugadores del Mirandés. Los charros, que no se lo podían creer, se repusieron del tanto anulado.
Un cabezazo de Mikel Serrano lo sacó Navarro en boca de gol y, en el rechace, Jesús Ruiz le metió una mano increíble a Gorka Rivera para evitar el tanto unionista. También pudo marcar Álvaro Gómez, pero Hugo de Bustos le envió un pase largo y desacertado cuando el charro estaba solo para encarar el meta rival con cincuenta metros por delante.
El Mirandés, que sufrió mucho, se fue por delante al descanso. Córner olímpico de Riki que no logra despejar Daza y se convierte en el 1-0. Injusto, sí; pero ya explicó con anterioridad Javi Medina que su equipo gasta más de lo que ingresa.
Nada más volver de los vestuarios, cabalgada de Álvaro Gómez que acaba derribado en área rival. El ‘11’ se levantó rápidamente para exigir el penalti y Javi Medina entregó su tarjeta. El árbitro, que no vio nada en directo, fue al FVS y tampoco lo dio (también le pusieron las imágenes más lejanas posibles) entre medio de la incredulidad de la expedición blanquinegra.
No fue la única vez que la tuvo que entregar. En el minuto 76, en una acción clarísima de Pau Ferrer que se quedó solo ante Jesús Ruiz, el delantero se topó con el poste y pidió penalti por empujón de Arambarri. El árbitro, tras la petición del FVS, tampoco vio nada punible.




