Quizá disparó desde el cielo. De Miguel fue homenajeado por su afición antes, durante y después del encuentro. El malogrado delantero estuvo muy presente en el Reina Sofía en el choque ante el Zamora. Y Pau Ferrer hizo lo que mejor sabía hacer el madrileño, marcar un golazo que levantase a la afición unionista. Los charros ganaron por 1-0 al Zamora y salen de los puestos de descenso.
El once titular de Javi Medina estuvo formado por Daza bajo palos; Morer, Diego Caballo, Mikel Serrano y Gorka Rivera en defensa; Marcelo, Pastor y Luis Alcalde en el centro del campo; y Hugo de Bustos, Álvaro Gómez y Pau Ferrer en ataque.
Los primeros veinticinco minutos tuvieron prácticamente de todo. El Zamora pudo adelantarse con un penalti lanzado por Carlos Ramos y despejado por Daza (otra vez héroe en los locales), pero no lo hizo.
Unionistas no fue tan benévolo. Pau Ferrer cuerpea con Luismi Luengo, le gana la partida y suelta un zapatazo con una parábola imposible para Iker Piedra. La pelota golpeó en el travesaño antes de ser gol. Con el gol subiendo al marcador, Javi Medina sustituía al lesionado Hugo de Bustos por Willy Chatiliez.
Solo un minuto después, llegó el momento más emotivo del encuentro. Minuto 22. La afición blanquinegra homenajeó al malogrado Jesús de Miguel con cánticos hacia el futbolista y, posteriormente, con un minuto completamente callados en honor al delantero.
A partir de ahí, el Zamora dominó en el verde. Y pudo empatar en dos errores de los charros. El primero, en un balón perdido de Luis Alcalde en campo propio, con la defensa desguarnecida, en la que el Zamora montó la contra y Carbonell le regaló el balón a Izan Yurrieta. Pero Morer aparecía para taponar el disparo ‘in extremis’.
Después, Mikel Serrano fue el que perdió el balón en salida de balón y Gorka Rivera fue el que evitó que fusilasen a Daza.
Los charros también pudieron dar el segundo golpe al duelo. Luis Alcalde filtra un gran pase, Pau Ferrer toca lo justo para habilitar a Gonzalo Pastor. El ‘24’, solo ante Iker Piedra, chuta flojo a las manos del portero.






