Los vecinos de Cantaracillo vuelven a quejarse un año más del problema de seguridad vial que supone tener que cruzar la N-501 para acceder al pueblo con la visibilidad comprometida. No es la primera vez que se quejan del abandono que sufre el acceso a la localidad desde la nacional. La maleza y las malas hierbas que crecen cada primavera impiden la visibilidad en el cruce. Cada año piden que se limpie este punto, ya que al hacer el Stop, la hierba seca no permite ver bien la carretera en un punto en el que además hay un cambio de rasante.