El broche de oro a las Ferias y Fiestas de Salamanca lo ha puesto el artista gaditano Antoñito Molina. Tras ocho días de conciertos y fiestas la Plaza Mayor ha vuelto a llenarse de salmantinos dispuestos a disfrutar de la frescura y energía del artista que desde el minuto uno del concierto ha hecho cantar a los fans.
“Dejemos huellas bonitas” ha sido la canción con la que ha arrancado su actuación haciendo corear al público sus versos “y si ya que estamos de paso dejemos huellas bonitas, la vida solo es un rato pa' no vivirla desde ahorita”.
A lo largo de la noche, Molina ha desgranado lo mejor de su repertorio, alternando ritmos festivos, letras cargadas de optimismo y momentos de auténtica emoción. No han faltado las pancartas de los fans asegurando que pertenecen al 'Club de los soñadores', una de las canciones emblemáticas del artista.
Con este directo cercano y lleno de luz, Salamanca dice adiós a sus ferias con el mejor sabor de boca posible: celebrando en la calle, con la música como protagonista y, tal como pedía la canción de inicio, dejando un recuerdo imborrable para el año que viene.



