Salamanca ha vuelto a acoger este domingo, 21 de junio, una concentración convocada por la Asamblea de Inquilinas bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida”, en una jornada de movilización simultánea en unas 30 ciudades del Estado centrada en la crítica situación del acceso a la vivienda.
La protesta ha tenido lugar a las 12:00 horas a las puertas de la Subdelegación del Gobierno, en la Gran Vía, donde las personas participantes denunciaron el encarecimiento continuado del alquiler en la ciudad y sus efectos sobre la población trabajadora y estudiantil.
Según trasladaron los convocantes, el precio del alquiler en Salamanca se encuentra en máximos históricos, con una subida interanual media del 6,8%, que se intensifica en barrios obreros como Garrido, con incrementos del 8,2%, y Prosperidad, donde alcanzaría el 14,3%. Esta situación, señalan, provoca que en muchos casos más de la mitad del salario se destine al pago de la vivienda.




