La Junta de Castilla y León ha prorrogado la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales durante los días 1 y 2 de agosto ante la persistencia de unas condiciones que mantienen el peligro de incendios en niveles muy altos y extremos en toda la Comunidad.
La decisión responde a unas previsiones meteorológicas marcadas por temperaturas de entre 30 y 36 grados, humedades relativas mínimas de entre el 5 % y el 20 % y rachas de viento que podrán alcanzar los 50 kilómetros por hora. A ello se suma el acusado estrés hídrico que presenta la vegetación tras la cuarta ola de calor del verano, lo que incrementa la disponibilidad de combustible vegetal y favorece una rápida propagación del fuego en caso de que se produzca una ignición.
La declaración de alerta mantiene activadas las medidas preventivas extraordinarias previstas en el Plan INFOCAL, que se aplican tanto en los montes como en la franja de 400 metros que los rodea. Durante su vigencia queda prohibido encender fuego en espacios abiertos, utilizar barbacoas, incluso las autorizadas, realizar quemas previamente autorizadas, lanzar material pirotécnico o emplear maquinaria que pueda generar chispas o fuego, salvo en actuaciones de emergencia o de interés general debidamente autorizadas.
Asimismo, continúa en vigor la restricción que impide utilizar maquinaria agrícola y forestal autopropulsada entre las 12:00 y las 20:00 horas en el monte y en los terrenos agrícolas situados a menos de 400 metros de masa forestal, una medida que afecta a labores como la cosecha y el empacado de cereal o forraje.
Ante este escenario, la Junta hace un llamamiento a la responsabilidad de la ciudadanía para extremar la precaución en cualquier actividad que se desarrolle en el medio natural y recuerda la importancia de avisar de inmediato al 112 ante cualquier conato o incendio forestal.




