Los vecinos de Villamayor, apoyados por los de Tornadizos, han protagonizado en la mañana de este martes una sonora pitada frente a la delegación territorial de la Junta de Castilla y León. Su objetivo, visibilizar el problema de la implantación de plantas de biogás cerca de los municipios de la provincia con ejemplos como el de Villamayor, San Pedro de Rozados, Babilafuente, Castellanos de Villiquera o Cantaracillo.

Entre sus peticiones, suspender todos los procesos abiertos para la implantación de plantas de biometano en la provincia hasta que se revise la normativa y exigir la dimisión del delegado territorial, Eloy Ruiz.
“Llevamos años soportando malos olores que afectan a las y los vecinos de Villamayor, Salamanca, Doñinos y al resto del alfoz. Años escuchando promesas. Años esperando soluciones. Años viendo cómo nuestros derechos quedan relegados frente a otros intereses, principalmente políticos y económicos”, han asegurado.
Afirman que no han recibido respuesta de la Junta desde septiembre de 2024 a pesar de que les garantizaron que “los problemas de olores quedarían solucionados en un plazo de tres meses, es decir, en diciembre de 2024. Posteriormente, el plazo se trasladó a marzo de 2025. Veinte meses después, los olores continúan”. Afirman que “seguimos sin poder abrir las ventanas con normalidad en determinados días y comprobamos cómo los expedientes se eternizan, las denuncias se ignoran, mientras los ciudadanos continuamos soportando las consecuencias”.






