El incendio forestal originado el pasado miércoles en Burgohondo continuó este sábado su devastador avance por el Valle del Tiétar, obligando a ampliar las evacuaciones preventivas hasta superar las 30.000 personas desalojadas en la provincia de Ávila, a las que se suman otras 8.000 que permanecen confinadas, según los datos facilitados por el Ministerio del Interior.

Durante la jornada se ordenó el desalojo de Mijares, Gavilanes, Fresnedilla, La Higuera de las Dueñas y Pedro Bernardo, que se unieron a las evacuaciones ya decretadas en Sotillo de la Adrada, Navahondilla, Casillas, Santa María del Tiétar, La Adrada, Piedralaves, Casavieja, Burgohondo, Hoyo de Pinares y Villanueva de Ávila. Por su parte, los vecinos de Cebreros, Navaluenga y El Tiemblo continuaron confinados sin poder abandonar sus viviendas.
La emergencia también obligó a evacuar 12 residencias de mayores. La Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León informó de que un total de 601 residentes fueron trasladados desde el jueves a otros centros para garantizar su seguridad. Diez de ellos precisaron atención hospitalaria para asegurar la continuidad de sus tratamientos de oxigenoterapia.
Los esfuerzos de los equipos de extinción se centraron durante toda la jornada en contener el avance del fuego por el Valle del Tiétar y evitar que los frentes activos alcanzaran y se unieran con los incendios que afectan a la sierra oeste de la Comunidad de Madrid. Según las estimaciones de las autoridades, la superficie afectada en la provincia de Ávila se situaba entre las 13.000 y las 15.000 hectáreas.
La evolución del incendio también obligó a mantener importantes restricciones en la red viaria. Permanecieron cortadas al tráfico la CL-501 y las carreteras AV-904, AV-902, AV-901, AV-562, AV-512, AV-504, AV-503 y AV-502, además de un tramo de la N-403 entre Ávila y Madrid.
Ante la magnitud de la emergencia, las administraciones acordaron gestionar los incendios de Ávila y Madrid como un único operativo. Durante su visita al Puesto de Mando Avanzado de Cenicientos, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que el fin de semana abre “una ventana de oportunidad” para combatir el fuego y respaldó la creación de un mando unificado de la emergencia.
El jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), teniente general Francisco Javier Marcos, explicó que la gestión conjunta permitirá trabajar con mayor eficacia, dejando de operar por sectores independientes para abordar el incendio como un único frente.

Por su parte, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, respaldó la decisión adoptada por el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) de ampliar las evacuaciones preventivas en el Valle del Tiétar y apeló a la responsabilidad de la ciudadanía para seguir las indicaciones de las autoridades mientras continúan las labores de extinción.




