Un esperado discurso ha centrado, desde este miércoles a las 21:00 horas, la atención de los vecinos de Alba de Tormes, que arrancan sus esperadas fiestas patronales en honor a Santa Teresa de Jesús. Como arranque oficial de estos días festivos, el duque de Huéscar, nieto de la recordada duquesa de Alba, ha sido el encargado de pronunciar el pregón de este año.
Así, las celebraciones, que dieron sus primeros pasos estos días previos, han tenido en la jornada de este 14 de octubre su punto álgido: la imagen de Santa Teresa ha abandonado la clausura del convento de las Madres Carmelitas Descalzas.
En esta importante jornada, el duque de Huéscar ha comenzado su intervención expresando la profunda vinculación personal y familiar que le une a la localidad. "Hay lugares a los que uno llega por primera vez, y hay otros a los que, aun después de muchos años, siente que en realidad está regresando. Esta noche tengo precisamente esa sensación", afirmó Fernando Fitz-James Stuart, declarando con emotividad sentirse "un albense más".
Durante su discurso, el pregonero ha hecho un recorrido por los más de cinco siglos de unión entre la Casa de Alba y la villa ducal desde que en 1472 García Álvarez de Toledo recibiera el título ducal de manos del rey Enrique IV.
Tras este emotivo repaso, el pregonero ha cerrado su discurso con un llamamiento a la unión, al disfrute responsable y al recuerdo de quienes ya no están, recordando que "una villa son las personas que la mantienen viva". Así, entre vítores de "¡Viva Alba de Tormes!" y "¡Vivan los albenses!", el duque ha dado paso a los siguientes eventos integrados en el programa festivo.
De esta manera, la programación festiva se prolongará hasta el próximo 22 de octubre, culminando con el regreso de la patrona a la clausura y la tradicional quema de la capilla.



