Negrilla de Palencia, un pueblo de Salamanca situado en la comarca de La Armuña, busca restaurar la Virgen Dolorosa que se encuentra en su retablo. Este municipio, en pro de conservar una de las obras artísticas más antiguas de la provincia de Salamanca, tiene un objetivo claro, recaudar fondos destinados exclusivamente a la restauración por medios profesionales de esta imagen. Como han explicado los vecinos a través de una comunicado, quieren “contribuir a salvaguardar parte de nuestro patrimonio y nuestra historia”.
La Virgen Dolorosa forma parte de la identidad de Negrilla de Palencia desde hace siglos, pasando de generación en generación y siendo venerada por el propio municipio cada año. Al ser una localidad de pequeñas dimensiones, con 78 habitantes censados, el gran importe que supone la restauración es imposible de costear por parte del pueblo y sus vecinos, por lo que han ido realizando diferentes iniciativas para lograr el objetivo.

Entre las actividades que se han realizado están Lotería de Navidad, pinchos solidarios o una tómbola solidaria, pero aún así, los fondos no llegan para la restauración de esta obra artística: “Más allá de restaurar una imagen religiosa, entendemos esta iniciativa como una forma de proteger y poner en valor el patrimonio de nuestro pueblo, evitando que elementos que forman parte de nuestra historia y de la memoria de nuestros mayores se pierdan con el paso del tiempo”.
Esta Virgen que pertenece a la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, siendo de autoría desconocida y estando tallada en madera de conífera y policromada al óleo. Es de color dorado al agua y está estofada, además, en vestido y orillas del mando.
Según el equipo profesional responsable del testeo, indicaba el pasado 12 de octubre que el estado era bastante negativo: “El estado de preservación de la obra podría calificarse de regular, llamando la atención daños como las pérdidas de soporte causadas por el ataque de xilófagos, desgastes de la policromía y el oscurecimiento de la capa superficial”.

Entre los desgastes se encuentran algunas grietas en la parte posterior de la pieza, fendas producidas por la separación de varias piezas en la propia Virgen o en diferentes zonas donde se han producido agujeros de salida de insectos por el paso del tiempo. Por otro lado, la base también se ha visto afectada, siendo crucial para la estabilidad de la pieza.
El tratamiento incluiría el traslado al taller, observación rayos UV, fijación de levantamientos, desempapelado, aplicación de un producto antixilófagos, consolidación puntual del soporte, limpieza de los estratos de policromía, reintegración volumétrica de pérdidas de soporte, cierre de grietas, estucado, reintegración cromática, aplicación de una capa de protección, ajuste cromático, barnizado final o el propio traslado a su lugar de origen.
Así pues, entre el tratamiento de conservación y restauración, la cifra alcanzaría un importe superior a los 8.770 euros, una cuantía que la propia parroquia no podría asumir y por lo que estaría pidiendo una pequeña ayuda de cara a conservar una de las joyas más importantes del entorno rural salmantino.

Para ello, en sus redes sociales han invitado a todo aquel que quiera realizar un donativo a conocer en profundidad la iglesia y su retablo.
El Cristo de la Buena Muerte, otra de las imágenes en restauración de Salamanca
El pasado 20 de marzo, la Hermandad Dominicana miraba a la Semana Santa de Salamanca 2026 con preocupación, todo a raíz de un incidente con la imagen del Cristo de la Buena Muerte que obligaba a retirarla de manera preventiva para poder realizar las labores de reconocimiento de daños la propia priostía. Todo ocurrió por un accidente fortuito que obligó a retirar la imagen y a salir con una cruz tumbada en honor a la venerada imagen en una de las procesiones más esperadas del evento litúrgico.
Tras cuatro meses de espera por temas burocráticos, como han aclarado desde la propia Hermandad Dominicana, por fin se cumplieron todos los requisitos legales y técnicos exigidos por los organismos competentes, los cuales “eran del todos indispensables para garantizar la total seguridad y el rigor de la intervención sobre nuestro Sagrado Titular”.
Eso sí, se desconoce el importe de restaurar el El Cristo de la Buena Muerte, que verá la luz de nuevo para la próxima Semana Santa que se celebrará en 2027.



