Rollán está inmerso en sus fiestas y en sus días grandes. Como es lógico, son cientos las personas que esperan hasta mediados de agosto para disfrutar con la buena compañía de aquellos amigos que no se pueden ver a lo largo de todo el año y que ven en el pueblo con un refugio especial de reunión para familiares y amigos.

Todo comenzaba desde las 12:00 horas, donde no podía faltar, como en toda fiesta patronal, la solemne misa y la posterior procesión. En esta ocasión por San Lorenzo, porque siga otorgando salud a los habitantes de la localidad ledesmina y por poder seguir disfrutando de esta festividad estival.
De este modo, se han recorrido las calles del municipio charro en pro de bendecir cada una de las viviendas. Más tarde, y a modo de reunión lúdico-festiva, se han recorrido los establecimientos de Rollán para tomar un buen vino o cualquier refrigerio, y así poder ver y disfrutar de todas esas compañías que se echan de menos el resto de los días de los once meses del año.

Así pues y tras disfrutar de la ronda de vinos, muchas personas han marchado a descansar para otro de los platos fuertes del día, la tradicional gran merienda que reunirá a las peñas de la localidad.



