La mañana comenzaba fuerte en Pereña de la Ribera, con decenas de personas preparadas para vivir el encierro matinal con cuatro novillos que han paseado por el pueblo de Las Arribes.
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A pesar de haber acabado muchos de ellos a altas horas de la madrugada, han sido bastantes los valientes que se han puesto delante de los animales, llegando hasta la plaza con el aplauso del público.
Además, ha sido más de uno que se ha atrevido a no dormir e ir directamente al encierro con copa en mano, haciendo gala de que las fiestas del pueblo solo se disfrutan una vez al año.



