En nombre de toda mi familia y en el mío propio, quiero expresar nuestro más profundo agradecimiento por las innumerables muestras de cariño, respeto y cercanía que hemos recibido tras la dolorosa pérdida de mi hermano, José Antonio.
Han sido días tremendamente difíciles. Días en los que el dolor ha convivido con algo que nunca olvidaremos: una respuesta humana y afectuosa de una dimensión que nos ha sobrecogido.



