Un dispositivo especial de la Policía Nacional se está llevando a cabo desde este pasado mes de octubre en el territorio de Castilla y León. El objetivo de este operativo se centra principalmente en prevenir los delitos de ‘hurto amoroso’, así como a la detección y detención de los presuntos autores. Fruto de este dispositivo policial se han efectuado más de 100 controles policiales, se ha identificado a más de 70 personas y se ha detenido a un total de ocho.
Ante el incremento de hechos denunciados de este tipo en la comunidad, diferentes unidades policiales están colaborando en este amplio dispositivo, desplegado en todas las provincias de Castilla y León. En concreto, los agentes están trabajando en todas aquellas localidades con presencia de la Policía Nacional.
Para más detalle, este operativo está consistiendo, en primer lugar, en la realización de controles preventivos en distintos puntos de las ciudades para la detección y detención de los grupos criminales que habitualmente se dedican a este tipo de delito. Cabe destacar que, según explican desde la Policía Nacional, los delincuentes suelen ser bandas itinerantes que se desplazan por todo el territorio nacional.
Además, también está actuando un amplio grupo de agentes vestidos de paisano, que están haciendo una labor de vigilancia en las calles para detectar a los criminales antes de que cometan los delitos, o en el momento en el que abordan a sus víctimas.
Por último, desde Participación Ciudadana de la Policía Nacional se están impartiendo charlas en asociaciones de vecinos y residencias de mayores para advertir a los ancianos, público objetivo de este tipo de robos, de cómo pueden evitar caer víctimas de estos hurtos, y en cualquier caso de la necesidad de denunciarlos.
Habitual ‘modus operandi’ en estos ‘hurtos amorosos’
En cuanto al modo de actuación de estas personas delincuentes, que normalmente son mujeres de entre 25 y 35 años las que se dedican a cometer este tipo de hurtos, habitualmente se centra en el engaño. En primer lugar, la mujer suele mentir alegando que conoce a la víctima, abrazándola de manera efusiva. “De esta manera, consiguen robarles pertenencias tales como relojes, carteras o collares sin que se den cuenta”, detallan desde la Policía Nacional. En el momento del delito, las personas culpables se aprovechan del factor desconcertante de la situación: la persona mayor suele dudar de si conoce o no a la delincuente, pero ante tal desconcierto tarda en actuar.
Por otro lado, desde la Policía Nacional advierten de que, en ocasiones, las culpables actúan en el momento en el que las víctimas están a punto de acceder a sus viviendas. “De esta manera, consiguen entran con las víctimas a las casas, en ocasiones incluso prometiendo favores de índole sexual”, detallan desde la Policía Nacional. Así, una vez en el interior de la vivienda, otra persona entra y recoge todo tipo de pertenencias mientras la víctima se encuentra distraída.
La sensación de vulnerabilidad de las víctimas, un factor que complica la actuación policial
En cuanto a la actuación policial, desde la institución aseguran que la vulnerabilidad y la culpabilidad que sienten las víctimas tras ser robadas hace más difícil el trabajo; ya que en ocasiones las personas mayores tardan en denunciar o incluso se lo ocultan a sus familiares.
Además, añaden que los perjuicios que causan este tipo de delitos en las víctimas van más allá de la propia perdida material de los efectos sustraídos, al tratarse de joyas muchas veces con un gran valor sentimental.
Desde la Policía Nacional se recuerda que en caso de haber sido víctimas de un delito de este tipo hay que denunciar los hechos con la mayor inmediatez posible llamando al 091 o personándose en dependencias de la Policía Nacional.



