El toro bravo y por ende la tauromaquia es uno de los motores más importantes que sustenta la economía de nuestro país, por supuesto de Castilla y León, donde goza de una gran vida al ser considerado el segundo espectáculo de masas más importante de la comunidad. Su riqueza es tal que va mucho más allá de lo económico, generando un valioso aporte ecológico y rural.









